Homilías de los Sacerdotes

HOMILIA | 2° DÍA NOVENA SAN ALFONSO | RESUMEN

En el marco del segundo día del Novenario en honor a San Alfonso María de Ligorio, patrono de los Misioneros Redentoristas, el Rvdo. P. Simeón Saucedo ofreció una profunda homilía centrada en el tema: “La paz, la justicia y la comunión como signo de la esperanza – San Alfonso, pastor de la Iglesia”. Inspirado por el Evangelio de San Juan y en plena comunión con el espíritu jubilar que vive la Iglesia, el predicador invitó a los fieles a descubrir el verdadero rostro de la esperanza cristiana desde tres dimensiones inseparables: la paz, la justicia y la comunión.

“La paz que necesitamos no es la ausencia de conflicto, sino aquella que brota del corazón reconciliado con Dios, con el hermano y consigo mismo”, afirmó el padre Saucedo. Subrayó que muchas veces se vive una “falsa paz”, cuando se evita el encuentro, el perdón y el diálogo en la comunidad cristiana. “No se trata solo de evitar el conflicto, sino de buscar la verdadera unidad en el Espíritu”, remarcó.

A la luz de la enseñanza de San Pablo, el predicador recordó que el vínculo de la paz es esencial para la justicia y que ambas realidades se alimentan mutuamente. En ese sentido, exhortó a un camino de reconciliación profunda: primero con Dios, mediante el sacramento de la confesión; luego con los hermanos, superando resentimientos; y finalmente, con uno mismo, aceptando el perdón divino y sanando el corazón.

La justicia, explicó, no puede limitarse a leyes o estructuras externas, sino que debe entenderse como un compromiso con la equidad y la dignidad de todos. “San Alfonso fue un pastor que no dudó en darlo todo por los pobres, incluso llevándose a la quiebra material por amor a los más necesitados”, recordó, presentando al santo como ejemplo vivo de justicia evangélica.

Finalmente, destacó la comunión como signo visible de una esperanza que se construye desde la unidad, la solidaridad y la inclusión. “La comunión no solo se vive en lo litúrgico, sino también en el gesto cotidiano, en la empatía, en el trabajo por el bien común”, expresó.

Con palabras llenas de aliento, el Rvdo. P. Simeón animó a la comunidad a ser portadora de esa paz que viene del Señor, convirtiéndose en signos vivos de esperanza en medio de una sociedad herida por la división y la indiferencia. “Hoy más que nunca, la Iglesia necesita testigos de paz, de justicia y de comunión. Que San Alfonso interceda por nosotros para vivir este llamado con radicalidad evangélica”, concluyó.

VIDEO COMPLETO DE LA HOMILIA:

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