¿Sabías que?

El programa “Psicología Para Todos” aborda la integración entre la fe católica y la psicología

Conducción: Miguel Araujo
En un mundo donde la ciencia y la fe parecen often encontrarse en caminos separados, el programa radial “Psisología Para Todos”, conducido por el psicólogo Miguel Araujo, se ha consolidado como un puente de diálogo y encuentro. Desde las ondas de Radio Mambayi y Radio Ciudad, Araujo aborda semanalmente las inquietudes de su audiencia, dedicando una especial atención a la armonización entre la psicología y la visión antropológica del ser humano que propone la Iglesia Católica.

La pregunta de un oyente, un estudiante de quinto año de Psicología que expresaba su confusión sobre su lugar como católico dentro de su profesión, sirvió como punto de partida para un episodio profundamente reflexivo. El conductor no solo reconoció la frecuencia de esta duda, sino que se adentró en una respuesta sólida, recurriendo a la tradición intelectual de la Iglesia y a expertos que han dedicado su vida a este campo.

Desmontando el mito: La Iglesia y la Psicología no son antagonistas

Miguel Araujo fue claro en su postura inicial: la Iglesia Católica no está en contra de la psicología. Para sustentar esta afirmación, recordó el hecho histórico de que la primera carrera de Psicología en Paraguay fue impulsada por la Universidad Católica, bajo el liderazgo de un sacerdote, el Padre José Ramallo. “Como toda ciencia”, explicó Araujo, “la psicología puede ser utilizada para el bien o para el mal; su valor moral depende de la intención y la antropología de quien la practica”.

El psicólogo enfatizó que, lejos de ser antagonistas, la fe y la psicología pueden enriquecerse mutuamente cuando ambas crecen en conocimiento de forma paralela. Alertó sobre el riesgo de juzgar una disciplina desde la ignorancia de la otra, un error que genera falsas contradicciones y confusiones.

Una vocación con raíces profundas: El psicólogo como “terapeuta” al servicio de Dios

La respuesta más profunda llegó de la mano de una cita del Padre Ignacio Andereggen, doctor en Teología y Filosofía, cuyas investigaciones fueron presentadas al auditorio. A través de un extracto de su extensa obra, se iluminó la vocación del psicólogo desde una perspectiva teológica y de tradición eclesial.

Citando a Santo Tomás de Aquino y a Dionisio el Areopagita, se definió al psicólogo como un “terapeuta”, un término que en su raíz significa “servidor de Dios”. Esta concepción sitúa al profesional de la salud mental dentro de un “conjunto ordenado y bello” que es la Iglesia, con una misión espiritual específica. Su labor no es individualista, sino comunitaria y social, actuando como un intermediario que, movido por la caridad, ayuda a purificar e iluminar las profundidades del corazón humano, preparándolo para recibir la gracia de Dios.

“El psicólogo es un servidor de Dios por caridad”, se escuchó en la voz grabada del Padre Andereggen, “y un servidor de los hombres, de los hermanos, por la misma caridad”. Esta visión eleva la profesión a una auténtica vocación de servicio, comparable en su función purificadora al ministerio diaconal.

Un llamado al estudio y la integración en la práctica

Miguel Araujo concluyó el segmento haciendo un llamado a la seriedad y al estudio profundo para quienes, como su oyente, buscan integrar ambas dimensiones de su vida. Recomendó la obra del Padre Andereggen, especialmente su libro “La Psicología ante la Gracia”, como un faro para disipar la confusión.

Testimonió desde su propia experiencia cómo este camino de estudio, que incluyó un posgrado en la Red Internacional de Psicólogos Católicos, le permitió alcanzar una claridad que hoy le posibilita colaborar de manera estrecha y confiada con sacerdotes de la región, quienes le derivan feligreses y lo invitan a servir en comisiones eclesiales específicas, como la prevención del abuso.

El programa “Psicología Para Todos” reafirmó así su misión: ser un espacio donde la ciencia psicológica y la fe católica se encuentran no para confrontarse, sino para cooperar en la gran tarea de sanar el corazón humano y guiarlo hacia su plenitud, que es Dios.

Video completo (aquí)

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