SANTORAL DEL DÍA 12 DE SEPTIEMBRE | DULCE NOMBRE DE MARÍA

La devoción al Dulce Nombre de María es una expresión de amor y veneración hacia la Madre de Dios, destacando la dulzura y el poder de su nombre. Desde la Edad Media, los fieles han encontrado en esta advocación un refugio espiritual y una fuente de consuelo. Su espiritualidad se basa en la confianza en la intercesión de María, quien es vista como guía y protectora en momentos de dificultad. Su nombre es invocado en oraciones y cantos, reflejando la cercanía de los creyentes con la Virgen.
A lo largo de la historia, esta devoción ha enfrentado desafíos, especialmente en tiempos de persecución religiosa y cambios culturales. Sin embargo, su carisma principal radica en la ternura y el amor maternal que inspira en quienes la veneran. Se ha promovido a través de la liturgia, la música sacra y la enseñanza de los santos, consolidándose como una de las expresiones más profundas de la fe mariana. Su celebración refuerza la importancia de María como mediadora y modelo de santidad.
La festividad del Dulce Nombre de María se celebra el 12 de septiembre, fecha en que se resalta la belleza y el significado de su nombre. Fue promovida por la Iglesia como un recordatorio del papel de María en la historia de la salvación. Su devoción sigue viva en la tradición cristiana, inspirando a los fieles a confiar en la intercesión de María como madre y a vivir con amor pleno a Dios.



