La Santa Sede

El Papa León XIV destaca la dignidad de los mayores

El Papa León XIV destaca la dignidad de los mayores y la vocación fraterna en su visita a la Residencia de las Hermanitas de los Pobres

Estambul, viernes 28 de noviembre de 2025 — En un ambiente marcado por la sencillez y la ternura del servicio cotidiano, el Santo Padre León XIV visitó en la mañana del viernes la Residencia de Ancianos de las Hermanitas de los Pobres en Estambul, donde fue recibido con afecto tanto por las religiosas como por los residentes y colaboradores de la institución.

Con visible cercanía pastoral, el Papa agradeció “de corazón” la hospitalidad ofrecida por la comunidad, subrayando que esta casa se sostiene gracias a un don que nace de Dios y que se hace visible en la convivencia de religiosas, laicos, benefactores y adultos mayores.

“Hermanas de los pobres”: una vocación a la fraternidad

En su intervención, el Santo Padre ofreció dos reflexiones. La primera, inspirada en el nombre del instituto religioso, quiso profundizar en el sentido más hondo de su carisma.

Hermanitas de los Pobres” —señaló— no es un título funcional, sino una identidad que expresa una llamada divina. No se trata solo de asistir materialmente al necesitado, sino de ser hermanas, de encarnar la cercanía de Cristo que, enviado por el Padre, no vino únicamente a ayudar, sino a hacerse Hermano de todos.

El Papa explicó que este es “el secreto de la caridad cristiana”: antes de hacer por el otro, se trata de estar con el otro, compartiendo la vida desde la fraternidad evangélica. Ese “estar” —dijo— es lo que convierte la asistencia en un acto profundamente cristiano.

Los adultos mayores: memoria viva y sabiduría del pueblo

Su segunda reflexión estuvo dirigida a los residentes de la casa, a quienes llamó con afecto “queridos huéspedes”. Partiendo de la expresión “adultos mayores”, el Papa lamentó que, en una cultura que exalta la eficiencia y el materialismo, muchas veces se pierda el significado profundo de esta etapa de la vida.

Recordó que la Sagrada Escritura, así como las buenas tradiciones humanas, enseñan que los ancianos son “sabiduría de un pueblo”, una verdadera riqueza para las familias y para toda la sociedad. Citando el magisterio del Papa Francisco, insistió en que la comunidad cristiana no puede olvidar este valor.

Por ello, expresó un doble agradecimiento a la institución que, en nombre de la fraternidad, abre sus puertas a quienes han entregado su vida y hoy necesitan cuidado y compañía. Este servicio —señaló— requiere formación del corazón: paciencia, oración y una caridad que se aprende cada día.

Bendición final

Al concluir su mensaje, el Papa invitó a todos a elevar una oración pidiendo la fuerza y la compañía del Señor en esta misión de servicio. Finalmente, impartió su bendición apostólica sobre religiosas, trabajadores, benefactores y sobre cada uno de los adultos mayores que habitan la residencia.

La visita del Santo Padre a esta casa, donde la Iglesia testimonia el amor misericordioso de Cristo hacia los más vulnerables, se vivió como un momento de consuelo, reconocimiento y esperanza para toda la comunidad.

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