Oración por la paz y la fraternidad en tiempos de división

En un mundo marcado por la polarización, la intolerancia y los conflictos ideológicos, étnicos, religiosos y políticos, la Iglesia eleva su voz con un llamado urgente a la oración por la unidad y la convivencia pacífica entre los pueblos.
«Oremos para que las sociedades donde la convivencia parece más difícil no sucumban a la tentación del enfrentamiento», es el clamor que hoy se hace eco en el corazón de los creyentes. En medio de esta realidad compleja, se recuerda que Jesús, Señor de la historia, sigue siendo presencia viva y compañero fiel que no se cansa de salir al encuentro de su pueblo.
Ante los tiempos de miedo y división que atraviesa la humanidad, se nos invita a abrir el corazón, a derribar los muros que nos separan, y a reconocer que todos somos hermanos. Se pide al Espíritu Santo que reavive en nosotros el deseo sincero de escucharnos, comprendernos y vivir con respeto, compasión y fraternidad.
Esta oración también nos interpela a buscar caminos de diálogo y reconciliación, a responder al conflicto con gestos concretos de paz y a ser constructores de puentes que superen fronteras e ideologías. En cada persona, somos llamados a reconocer una dignidad inviolable y a ver con los ojos del corazón.
Que el Señor nos conceda la gracia de crear espacios donde florezca la esperanza y donde la diversidad sea valorada como una riqueza que nos humaniza. Porque solo desde el amor y la unidad podrá nacer una sociedad más justa y fraterna. Amén.



