Papa León XIV fortalece el diálogo ecuménico con la Iglesia Asiria de Oriente

En un encuentro fraterno en el Vaticano, el Papa León XIV recibió a Su Santidad Mar Awa III y a los miembros de la Comisión Conjunta para el Diálogo Teológico, destacando la importancia del diálogo de verdad y caridad, la sinodalidad ecuménica y la esperanza de una plena comunión entre las Iglesias.
Unidad en la verdad y la caridad
El Santo Padre destacó que el diálogo teológico y fraterno es esencial en el camino hacia la unidad: “El diálogo de la verdad expresa el amor que ya nos une; el diálogo de la caridad también tiene un profundo sentido teológico”.
Recordó los logros históricos, como el acuerdo sobre la fe cristológica, que resolvió una controversia de 1.500 años, y el reconocimiento mutuo de los sacramentos, que permite una cierta communicatio in sacris entre las Iglesias.
Construir juntos la Iglesia del futuro
El diálogo actual se centra en la constitución de la Iglesia, con el objetivo de desarrollar un modelo de plena comunión inspirado en el primer milenio, capaz de responder a los desafíos del tiempo presente.
“El modelo no implica absorción ni dominio, sino el intercambio de dones recibidos del Espíritu Santo para la edificación del Cuerpo de Cristo”, afirmó el Papa, agradeciendo el esfuerzo de los teólogos de la Comisión Conjunta.
Sinodalidad como camino ecuménico
León XIV resaltó que la sinodalidad es un camino que fortalece la unidad entre las tradiciones cristianas: “El camino de sinodalidad emprendido por la Iglesia católica es y debe ser ecuménico, así como el camino ecuménico es sinodal”, citando el reciente Sínodo sobre la Sinodalidad.
El Papa expresó su esperanza de que el 1700 aniversario del Concilio de Nicea inspire nuevas prácticas de sinodalidad ecuménica entre los cristianos de todas las tradiciones.
Oración y esperanza compartid
El Pontífice invitó a todos a la oración conjunta, especialmente por la intercesión de san Isaac de Nínive, para que los cristianos de Oriente Medio den un testimonio fiel de Cristo.
Asimismo, expresó su anhelo de que pronto sea posible celebrar juntos en el mismo altar, compartiendo el Cuerpo y la Sangre de Cristo, “para que el mundo crea” (Jn 17,21).
El encuentro reafirma el compromiso de ambas Iglesias de avanzar juntas, en oración y fraternidad, hacia la plena comunión cristiana.
