El proceso de beatificación del Siervo de Dios Padre Léo avanza a la fase romana

El mes de noviembre comenzó con una noticia de gran alegría para la Iglesia en Brasil y para todos los fieles que acompañan el proceso de beatificación del Siervo de Dios Padre Léo Tarcísio Gonçalves Pereira, SCJ. Desde Roma, el presidente del Instituto Padre Léo, Padre Lúcio Tardivo, confirmó que se ha iniciado oficialmente la fase romana del proceso de beatificación, con la apertura del expediente sobre la vida, virtudes y fama de santidad del sacerdote brasileño.
“Fueron abiertas las actas del proceso que llevé a Roma a finales de julio. Este paso es muy positivo para la causa. Pido a todos que continúen en oración”, expresó el Padre Lúcio.
El postulador de la causa, Paolo Vilotta, explicó que esta etapa marca el inicio del análisis jurídico en el Vaticano, donde se profundizará el estudio sobre la vida y el legado del Padre Léo. La noticia fue recibida con entusiasmo por la Comunidad Bethânia, fundada por el propio sacerdote, y por los miles de fieles que lo consideran un referente de fe, alegría y esperanza.

Un sacerdote con corazón de pastor
El Padre Léo nació el 9 de octubre de 1961 en Delfim Moreira, Minas Gerais (Brasil), en el seno de una familia sencilla y profundamente cristiana. Desde niño mostró una fuerte inclinación espiritual, celebrando pequeñas “misas” cerca de su casa, signo temprano de su vocación sacerdotal.
Ingresó en la Congregación de los Padres del Sagrado Corazón de Jesús (Dehonianos) y fue ordenado sacerdote el 8 de diciembre de 1990. Su estilo cercano, lenguaje claro y profundo sentido del humor lo convirtieron en una de las voces más queridas de la evangelización en Brasil, especialmente entre los jóvenes, a través de sus predicaciones en la Comunidad Canção Nova.
En 1995 fundó la Comunidad Bethânia, en São João Batista (Santa Catarina), con el propósito de acoger y acompañar a personas en situación de vulnerabilidad, en particular dependientes químicos y marginados. La casa se inspiró en el espíritu evangélico de Marta, María y Lázaro: un lugar de acogida, amistad y encuentro con Cristo.
Padre Léo falleció el 4 de enero de 2007, a los 45 años, tras una dura lucha contra el cáncer vivida con serenidad y fe. Su testimonio sigue inspirando a muchos por su alegría, entrega y amor pastoral.
En 2020, el Vaticano reconoció oficialmente la apertura de su causa de beatificación, otorgándole el título de Siervo de Dios Padre Léo, en reconocimiento a su fama de santidad y al impacto perdurable de su misión.
Su paso a la fase romana representa un nuevo signo de esperanza para todos los que ven en su vida un reflejo del Evangelio vivido con amor, sencillez y confianza total en Dios.




