Papa León XIV anima a renovar la formación litúrgica en las diócesis

El Santo Padre recibió a los participantes del curso para trabajadores pastorales litúrgicos y los invitó a profundizar en la formación bíblica y litúrgica al servicio del Pueblo de Dios.
Un compromiso al servicio de la reforma litúrgica
En el Salón del Consistorio, este lunes 17 de noviembre, el Papa León XIV dio la bienvenida a los participantes del curso de actualización para trabajadores pastorales litúrgicos diocesanos, promovido por el Pontificio Instituto Litúrgico “San Anselmo”. El Santo Padre destacó que esta propuesta formativa responde a la misión confiada al Instituto: custodiar la tradición litúrgica y, al mismo tiempo, promover la renovación impulsada por el Concilio Vaticano II.
Recordó que la formación litúrgica “permanece en el corazón del camino conciliar y postconciliar”, y que aún queda un largo tramo por recorrer para que todas las comunidades puedan celebrar la fe con profundidad y belleza.
Extender la formación más allá del ámbito académico
El Papa retomó la enseñanza del Papa Francisco en Desiderio desideravi, subrayando que el estudio de la liturgia debe llegar “a todos los fieles”, superando los límites del campo académico.
Afirmó que en muchas diócesis todavía falta una formación sistemática, por lo que animó a promover cursos bíblicos y litúrgicos que ayuden a comprender la Palabra de Dios y el sentido teológico de la celebración.
Asimismo, señaló el papel clave del Pontificio Instituto Litúrgico para acompañar a las parroquias en la formación de los fieles, especialmente en el conocimiento del Leccionario y de los signos que transmiten el misterio de la fe.
Preparación adecuada de lectores y ministros
Uno de los puntos centrales del mensaje del Santo Padre fue la importancia de la preparación de quienes proclaman la Palabra de Dios.
Señaló que un lector bien formado —con conocimiento bíblico, buena dicción y capacidad para cantar el salmo responsorial— favorece la participación plena del Pueblo de Dios y fortalece la reforma litúrgica.
El Papa pidió a los responsables de la pastoral litúrgica prestar “especial atención” a estos ministerios, para que la proclamación de la Palabra se viva con dignidad y profundidad espiritual.
Revitalizar grupos litúrgicos parroquiales
León XIV también llamó a fortalecer los grupos litúrgicos parroquiales, cuya labor, dijo, “es expresión de una comunidad que se preocupa por sus celebraciones”.
Reconoció que en algunos lugares estos grupos han perdido fuerza o incluso han desaparecido, por lo que alentó a redoblar esfuerzos para hacerlos nuevamente atractivos y participativos.
Asimismo, animó a los directores litúrgicos a ofrecer cursos de formación para párrocos y equipos parroquiales, con el fin de consolidar o reactivar estos espacios de servicio comunitario.
Una liturgia digna, participativa y celebrada con sobriedad
El Santo Padre recordó que el ministerio litúrgico diocesano tiene la misión de promover la formación permanente del clero y los fieles, el cuidado de los ministerios y la buena preparación de las celebraciones.
Pidió atender temas como la Liturgia de las Horas, la piedad popular, y la dimensión festiva en los templos, especialmente en las nuevas construcciones o adaptaciones.
Subrayó la importancia de una liturgia que sea “digna, atenta a las diferentes sensibilidades y sobria en su solemnidad”, capaz de conducir al Pueblo de Dios al encuentro con el misterio celebrado.
Caminar con renovado entusiasmo
Finalmente, el Papa León XIV expresó su deseo de que esta etapa formativa en Roma, vivida en el marco del Año Jubilar, fortalezca las energías espirituales de los participantes.
Les animó a regresar a sus diócesis con renovado entusiasmo para seguir sirviendo a la Iglesia a través de la liturgia, y les impartió su bendición.
