La Santa Sede

El Papa León XIV exhorta a la Iglesia en Türkiye a redescubrir la pequeñez evangélica

El Papa León XIV exhorta a la Iglesia en Türkiye a redescubrir la pequeñez evangélica y la unidad de la fe, durante su discurso en la Catedral del Espíritu Santo

ESTAMBUL, 28 de noviembre. En su primer viaje apostólico fuera de Italia, el Papa León XIV dirigió un mensaje profundo, histórico y pastoral a los obispos, sacerdotes, religiosas, religiosos y agentes de pastoral reunidos en la Catedral del Espíritu Santo, en pleno corazón de Estambul. El Santo Padre expresó su alegría por encontrarse en una tierra que calificó como “sagrada”, por ser punto de encuentro entre la historia de Israel, el nacimiento del cristianismo y la gestación de grandes concilios que marcaron el rumbo de la Iglesia universal.

Desde el inicio de su intervención, el Pontífice subrayó el carácter único de Türkiye como espacio donde el Antiguo y el Nuevo Testamento “se abrazan”, recordando el camino de Abraham desde Jarán, la expansión apostólica hacia Anatolia y Antioquía —lugar donde los discípulos fueron llamados cristianos por primera vez—, y la huella profunda de san Pablo, san Ignacio de Antioquía y san Juan, cuya memoria aún late en Éfeso.

Una tierra que custodia la memoria viva de los primeros siglos del cristianismo

El Santo Padre evocó con admiración el legado bizantino, el influjo misionero de la Iglesia de Constantinopla y la presencia actual de comunidades cristianas orientales —armenias, sirias, caldeas— junto con la Iglesia latina, todas ellas testigos de un camino compartido. Señaló especialmente el rol del Patriarcado Ecuménico como referencia espiritual para numerosos fieles ortodoxos.

Afirmó que la historia no debe quedar archivada como un pasado glorioso ni convertirse en motivo de resignación ante la disminución numérica de los católicos. Por el contrario, invitó a la Iglesia local a leer su presente con “mirada evangélica”, iluminada por el Espíritu, para descubrir la obra de Dios en lo pequeño.

La pequeñez evangélica: estilo propio del Reino de Dios

En una de las reflexiones más significativas del discurso, el Papa León XIV meditó sobre la “lógica de la pequeñez”, recordando que Dios eligió ese camino para habitar entre los hombres. Citó las profecías del pequeño brote anunciado por Isaías y las palabras de Jesús sobre el Reino comparado con la semilla de mostaza.

“La fuerza de la Iglesia —afirmó— no reside en sus números, ni en sus estructuras, ni en su potencia económica o social, sino en la luz del Cordero que la guía y en la acción del Espíritu que la impulsa por los caminos del mundo”.

El Papa retomó también una enseñanza del Papa Francisco: “El Reino de Dios brota siempre en lo pequeño”, subrayando que una comunidad cristiana que no abraza este estilo carece de futuro.

La Iglesia en Türkiye —dijo— es pequeña, pero fecunda: “semilla y levadura del Reino”. Por ello animó a los fieles a mantener una esperanza confiada, a testimoniar con alegría el Evangelio y a cultivar los signos de vitalidad que ya emergen en su camino pastoral.

Desafíos actuales: jóvenes, diálogo, misión y servicio a los migrantes

El Papa dedicó un momento especial a los jóvenes que se acercan a la Iglesia con preguntas profundas y búsquedas espirituales. Alentó a los agentes pastorales a continuar acompañándolos con rigor y cercanía.

Señaló también tres ámbitos prioritarios para la Iglesia en Türkiye:

  1. El diálogo ecuménico e interreligioso, donde esta tierra tiene un papel crucial.
  2. La transmisión de la fe a la población local, invitando a un anuncio creativo y audaz.
  3. El servicio pastoral a los migrantes y refugiados, uno de los desafíos más urgentes por el elevado número de personas vulnerables en tránsito o residencia.

Sobre este último punto, el Papa recordó que gran parte de la Iglesia local está compuesta por extranjeros, lo cual exige un fuerte compromiso de inculturación: aprender la lengua, asumir costumbres y comunicar el Evangelio desde una verdadera integración en la vida del pueblo turco.

Los 1700 años del Concilio de Nicea: tres desafíos actuales

El discurso alcanzó su dimensión doctrinal al recordar que en Türkiye se celebraron los primeros ocho concilios ecuménicos. Este año —señaló— se cumple el 1700º aniversario del Primer Concilio de Nicea, “cimiento de la Iglesia y de la humanidad entera”.

A partir de este acontecimiento, el Santo Padre desarrolló tres desafíos esenciales:

1. Volver a la esencia de la fe y a la unidad en torno al Credo

Nicea no solo dio forma al Símbolo de la fe, sino que enseñó a la Iglesia que la unidad se construye en torno a la confesión común de Cristo y a la Tradición. El Papa invitó a preguntarse: “¿Quién es Jesús para nosotros? ¿Qué significa ser cristianos en lo esencial?”
Agradeció además la labor de organizaciones internacionales como Caritas Internationalis y Kirche in Not, especialmente por su apoyo tras el terremoto de 2023.

2. Redescubrir en Cristo el rostro del Padre

León XIV advirtió sobre el “retorno del arrianismo” en la cultura actual: la tendencia a reducir a Jesús a un sabio, un profeta o un maestro moral, perdiendo de vista su divinidad. Recordó que Cristo es el Hijo de Dios vivo, presente y actuante en la historia, no un personaje del pasado.

3. Mediar la fe en los lenguajes del presente

Inspirado en Nicea y Constantinopla, el Papa explicó que la doctrina cristiana no es estática, sino un organismo vivo que crece al profundizar en el misterio de Cristo. Citó al nuevo Doctor de la Iglesia, san John Henry Newman, quien enseñó sobre el desarrollo orgánico de la doctrina.
Distinguir entre el núcleo de la fe y sus formulaciones históricas —dijo— es esencial para evangelizar en el mundo actual.

El ejemplo de san Juan XXIII y el llamado final

Antes de concluir, el Papa evocó la figura entrañable de san Juan XXIII, quien sirvió en Türkiye y expresó un profundo amor por este pueblo. Sus palabras sobre los pescadores del Bósforo —trabajando día y noche, bajo la lluvia y las redes— fueron retomadas por el Santo Padre como una imagen del servicio pastoral:
Trabajar como pescadores intrépidos, con la lámpara encendida, cada uno en su barca, bajo la guía del Señor”.

Finalmente, invitó a la comunidad a conservar la alegría de la fe y encomendó a todos a la intercesión de la Santísima Virgen María, la Theotokos, implorando su protección sobre la Iglesia que peregrina en Türkiye.

DISCURSO DEL SANTO PADRE COMPLETO (AQUÍ)

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