El Papa León XIV: “Dios es sencillo y se manifiesta a los sencillos”

En la mañana del sábado 27 de septiembre de 2025, la Plaza de San Pedro se llenó de peregrinos venidos de distintas partes del mundo para participar en la audiencia jubilar del Jubileo de los Catequistas, encuentro que estuvo presidido por el Papa León XIV.
Con palabras llenas de cercanía y esperanza, el Santo Padre reflexionó sobre la gracia de la intuición y el sensus fidei del Pueblo de Dios, realidades que, según explicó, son fuente de renovación espiritual y sostienen la esperanza de la Iglesia.
La gracia de intuir con el corazón
León XIV inició su catequesis subrayando que “intuir describe un movimiento del espíritu, una inteligencia del corazón”. No se trata de un saber meramente intelectual, sino de una apertura humilde que permite reconocer la voz de Dios en lo cotidiano.
El Papa explicó que, con frecuencia, quienes se apoyan solo en su ciencia o sus conocimientos “intuyen poco, porque creen saberlo todo”, mientras que los sencillos guardan siempre un espacio interior donde Dios puede revelarse.
> “Jesús se alegra de los pequeños, porque saben intuir. Ellos poseen el sensus fidei, ese ‘sexto sentido’ para las cosas de Dios. Y Dios, que es sencillo, se revela justamente a los sencillos”, afirmó el Pontífice.
El ejemplo luminoso de San Ambrosio
Para ilustrar su enseñanza, el Papa recordó un episodio de la historia de la Iglesia en el siglo IV. En la ciudad de Milán, la elección de un nuevo obispo había provocado disturbios y divisiones. Fue entonces cuando el gobernador de la ciudad, Ambrosio, intervino con espíritu de escucha y diálogo para calmar la situación.
En medio de aquel ambiente, narró el Papa, “se escuchó la voz de un niño que gritó: ¡Ambrosio obispo!”. Aquel clamor se propagó y el pueblo entero lo confirmó como pastor. Ambrosio, que aún no estaba bautizado, trató de huir de esa responsabilidad, pero al final reconoció la voz de Dios en aquel llamado. Se bautizó, fue ordenado, y aceptó ser obispo. Así, en palabras de León XIV, “se convirtió en cristiano siendo obispo”.
Este ejemplo, destacó el Papa, manifiesta cómo la intuición del pueblo de Dios puede convertirse en semilla de esperanza y renovación.
La llamada a vivir el cristianismo en la vida cotidiana
El Santo Padre extendió esta enseñanza a la vida de cada bautizado, invitando a los fieles a redescubrir su vocación como camino de santidad:
> “¿Eres madre o padre? Vive tu fe como madre o padre. ¿Eres empresario, trabajador, profesor, sacerdote o consagrada? Sé cristiano en tu propio camino. El pueblo tiene este olfato espiritual y sabe reconocer si verdaderamente nos estamos dejando transformar por Cristo”.
De esta manera, el Papa insistió en que la vocación cristiana no se limita a momentos extraordinarios, sino que se encarna en lo cotidiano, en los gestos sencillos de la vida familiar, laboral y comunitaria.
El Jubileo, un camino de esperanza
En su mensaje final, León XIV señaló que el Jubileo es una oportunidad para recuperar esta capacidad espiritual de intuición y para abrirnos a los sueños de Dios.
> “Intuir es también una forma de esperar. Dios hace avanzar a su Iglesia mostrándole nuevos caminos. El Jubileo nos invita a hacernos pequeños, según el Evangelio, para intuir y servir los sueños de Dios”.
Con estas palabras, el Papa alentó a todos los presentes a vivir este tiempo jubilar como una auténtica peregrinación de esperanza, en la que el Pueblo de Dios, unido en la fe, camine hacia la renovación interior y hacia un futuro marcado por la sencillez del Evangelio.

