SANTO DEL DIA 25 DE JULIO | SANTIAGO APOSTOL

Testigo del Cristo glorioso y mártir del Evangelio
La Iglesia celebra con solemnidad a Santiago el Mayor, uno de los primeros discípulos llamados por Jesús. Hijo de Zebedeo y hermano de Juan, el evangelio de Mateo lo presenta como un pescador a orillas del lago, cuya vida cambió para siempre cuando escuchó la invitación del Maestro: “¡Sígueme!”. Dejó su barca, las redes y a su padre para convertirse en pescador de hombres, junto a su hermano Juan.
Junto con Pedro y Juan, Santiago forma parte del círculo más íntimo de Jesús. Su carácter impetuoso llevó al Señor a llamarlo, junto con su hermano, “hijo del trueno”, signo del fuego interior que los impulsaba a seguirlo sin condiciones.
Fue uno de los pocos testigos privilegiados de momentos claves del ministerio de Cristo. Estuvo presente en el monte de la Transfiguración, donde contempló la gloria del Hijo de Dios. Allí, su rostro resplandeció como el sol y sus vestidos se tornaron blancos como la luz. También acompañó a Jesús en su agonía en Getsemaní, siendo testigo del dolor y la angustia del Salvador que se entregaba por la humanidad.
El mismo Señor les había anticipado a él y a su hermano que beberían el mismo cáliz, es decir, participarían de su sufrimiento. Según el relato de los Hechos de los Apóstoles, Santiago fue el primer apóstol mártir, decapitado por orden del rey Herodes, quien inició una persecución contra los cristianos. Su testimonio de fe y fidelidad hasta la muerte lo convierte en un modelo para todos los seguidores de Cristo.
De Jerusalén a Compostela: el legado de un apóstol
La tradición afirma que los restos del apóstol fueron trasladados milagrosamente a Hispania, y siglos más tarde, en el año 831, un fenómeno luminoso guió al descubrimiento de su tumba cerca del monte Liberón. En el lugar donde se encontró su sepulcro se fundó la ciudad de Santiago de Compostela, cuyo nombre proviene del latín Campus Stellae (Campo de la Estrella).
Desde entonces, el Santuario construido en su honor se convirtió en uno de los principales destinos de peregrinación del mundo cristiano. La Basílica de Santiago, cuya construcción comenzó en 1075, sigue acogiendo a miles de fieles cada año, que recorren el Camino de Santiago, una ruta espiritual que transforma el corazón de quienes la emprenden.
El escritor Paulo Coelho, inspirado por esta experiencia, escribió: “El Espíritu de los viejos peregrinos de la Tradición te acompaña en el viaje… Que la bendición de Dios, de San Santiago y de la Virgen te acompañen durante todas las noches y todos los días”.
Así, la figura de Santiago sigue viva, animando a los cristianos a caminar tras las huellas del Redentor, con valentía, fidelidad y esperanza.
Fuente: Vatican News
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