Santo del Día

SANTORAL DEL DÍA 04 FEBRERO | SAN GILBERTO DE SEMPRINGHAM

San Gilberto de Sempringham: El Fundador de la Única Orden Inglesa

Festividad: 4 de febrero Patronazgo: Personas con enfermedades mentales, comunidades religiosas mixtas.

1. Orígenes y Juventud (1083 – 1123)

Gilberto nació en Sempringham, Lincolnshire, Inglaterra. Era hijo de Jocelino, un caballero normando rico, y de una madre anglosajona de condición humilde. A diferencia de otros santos de su época, Gilberto no era un joven atlético ni guerrero; de hecho, sufría de una deformidad física que lo hacía poco apto para la vida militar de la nobleza.

Su padre, al ver que no sería caballero, lo envió a Francia a estudiar. En la Universidad de París, Gilberto destacó por su inteligencia y piedad. Al regresar a Inglaterra, en lugar de vivir de las rentas de su familia, comenzó a educar a los hijos de los pobres y a predicar con un celo que llamó la atención del obispo de Lincoln, quien lo ordenó sacerdote en 1123.

2. La Fundación de la Orden Gilbertina (1131)

Tras la muerte de su padre, Gilberto heredó grandes propiedades. En lugar de disfrutarlas, decidió dedicarlas enteramente a Dios. Su obra comenzó de forma casi accidental: siete mujeres jóvenes de su parroquia querían vivir una vida de clausura y oración. Gilberto les construyó una vivienda junto a la iglesia de San Andrés en Sempringham.

Al poco tiempo, la comunidad creció tanto que Gilberto tuvo que añadir:

  • Hermanos conversos: Para las tareas pesadas del campo.
  • Hermanas conversas: Para el mantenimiento interno.
  • Canónigos regulares: Sacerdotes que se encargaban del servicio litúrgico y la dirección espiritual.

Así nació la Orden de los Gilbertinos, caracterizada por sus «Monasterios Dobles», donde hombres y mujeres vivían en edificios separados pero compartían la misma iglesia (dividida por un muro) para la liturgia.

3. El Conflicto con el Rey y el Exilio Mental

San Gilberto vivió tiempos turbulentos en Inglaterra. Fue un gran amigo de San Tomás Becket y, cuando este entró en conflicto con el rey Enrique II, Gilberto fue acusado de enviar dinero al exilio para apoyarlo.

Aunque era inocente de traición política, Gilberto se negó a jurar que no había ayudado a Becket, simplemente porque no quería dar a entender que ayudar a un hermano en la fe fuera algo malo. Estuvo a punto de ser desterrado y sus monasterios confiscados, pero su fama de santidad era tan grande que el propio Rey retiró los cargos.

4. Su Longevidad y Muerte (1189)

Lo más asombroso de San Gilberto fue su resistencia. Vivió hasta los 106 años. A pesar de su avanzada edad, nunca dejó de practicar la abstinencia: no comía carne y pasaba gran parte de la noche en oración.

Al final de su vida, quedó casi ciego, pero su mente permanecía lúcida. Murió en el año 1189, rodeado de sus monjes y monjas. Para ese momento, su orden ya contaba con 13 monasterios y cientos de religiosos.

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba
  • https://stm4.voxhd.com.br:12054/stream/