SANTORAL DEL DÍA 07 FEBRERO | SAN GIL MARIA DE SAN JOSÉ

San Gil María de San José, nacido como Francisco Antonio Pontillo en 1729 en Tarento, Italia, provino de una familia humilde y, desde joven, sintió el llamado a la vida religiosa. Tras su ordenación se incorporó a la Orden de los Hermanos Menores (franciscanos) y se destacó por su profunda devoción a San Francisco de Asís, abrazando la regla de la pobreza, la oración constante y la entrega desinteresada al prójimo.
Durante su ministerio en Nápoles, San Gil María se dedicó a la caridad y a la predicación, visitando a los enfermos, a los necesitados y a los marginados. Su vida estuvo marcada por la sencillez y la compasión, convirtiéndose en un modelo viviente de la espiritualidad franciscana y ganándose el reconocimiento de la Iglesia, que le concedió el supremo honor de los altares.
Falleció en 1812 en Nápoles, donde fue sepultado en la iglesia de la comunidad franciscana. Su fiesta se celebra cada año el 7 de febrero, y es recordado como patrono de la humildad y del servicio a los pobres, inspirando a los fieles a vivir la fe con sencillez y compasión.



