NOVENA A LA BEATA MARIA FELICIA DE JESUS SACRAMENTADO CHIQUITUNGA – DIA 2

SEGUNDO DIA
Por la Señal de la Santa Cruz de nuestros enemigos, líbranos Señor Dios nuestro. En el nombre del Padre del Hijo y del Espíritu Santo Amén.
Oración Inicial
«A Ti vengo, Madrecita, para que tú tomándome de las manos como a una pequeñita me lleves donde EI, el único, el exclusivo amor de mi corazón. Tú sabes cuánto es lo que debo agradecerte ypor Ti a El !. Nada merezco, pero aquí me tienes, siento como una fiebre ahogadora que arde en mis entrañas, pero deseo ofrecerme, inmolarme, acabarme por mi Dios y mis hermanos. A eso he venido, Madrecita, hasta tu trono de Caacupé».
Lectura del Santo Evangelio según San Mateo 6,6
Tu, en cambio, cuando vayas a orar, entra en tu aposento y, despues de cerrar la puerta, ora a tu Padre, que esta alli, en lo secreto, y tu Padre, que ve en lo secreto te recompensara. Palabra del Señor.
Reflexión de la Beata: «Renuevo ante ti, Jesús Hostia, este deseo sincero e intimo de inmolar mi vida en aras de tu amor. Te ruego que nunca desfallezcamos y nos convenzamos de que el verdadero amor esta ahi, junto a Ti, en Ti mismo, Señor».
Oracion: Por tu intercesion, Maria Felicia, te pedimos nos ayudes a rezar con fervor nuestras oraciones y meditar tu palabra en paz.
Compromiso: Rezar hoy mis oraciones con mucho recogimiento y espiritu de fe.
Oración Final
Santísima Trinidad: Padre, Hijo y Espiritu Santo, que te complaces en poner tu morada en el corazón de los hombres; te damos gracias por haber encendido en la Beata Maria Felicia, Chiquitunga, el fuego de tu amor, impulsándola a gastar su juventud en el apostolado laical y a inmolarse por todos en la vida
contemplativa. Te alabamos y bendecimos, porque con su ejemplar figura nos manifiestas tu bondad de Padre y Amigo, y las exigencias totales del verdadero amor. Te rogamos nos concedas por su intercesión la gracia que ahora te suplicamos, si es para tu mayor gloria y bien de las almas. Por Jesucristo, Nuestro Señor, amén.
Padre Nuestro, Ave María, Gloria.
Beata Chiquitunga, Ruega por Nosotros!

