Parolin: La Santa Sede no participará en el “Board of Peace”

El Secretario de Estado explicó que la naturaleza propia de la Santa Sede no se equipara a la de otros Estados y subrayó que la ONU es el principal ámbito internacional para la gestión de crisis. Manifestó además preocupación y pesimismo ante la situación en Ucrania.
Conmemoración de los Pactos de Letrán en el Palacio Borromeo
En el marco de la ceremonia conmemorativa del aniversario de los Pactos de Letrán, celebrada en el Palacio Borromeo —sede de la Embajada de Italia ante la Santa Sede—, el cardenal Pietro Parolin respondió a las preguntas de la prensa sobre la eventual participación vaticana en el llamado “Board of Peace”.
En el encuentro bilateral también estuvo presente el presidente de la República Italiana, Sergio Mattarella, junto a representantes del Gobierno italiano y autoridades diplomáticas.
¿Qué es el “Board of Peace” y de dónde surge?
El denominado “Board of Peace” es una iniciativa de carácter internacional impulsada en el ámbito europeo como un espacio de coordinación política y estratégica orientado a favorecer el diálogo y la búsqueda de soluciones ante conflictos armados y crisis geopolíticas, especialmente en el continente europeo.
El proyecto —según se ha explicado en ámbitos diplomáticos— surge en el contexto de la guerra en Ucrania y de la creciente preocupación por la seguridad regional, con la intención de reunir a Estados y representantes institucionales que puedan facilitar propuestas de mediación, reconstrucción y garantías de estabilidad.
Está conformado principalmente por representantes gubernamentales de países europeos y socios estratégicos, con participación en calidad de observadores de algunos Estados y organismos internacionales. Italia ha manifestado su disponibilidad para participar como observador en este espacio.
No se trata de un organismo multilateral formal como los establecidos por tratados internacionales, sino de un foro político de concertación cuya estructura y competencias aún se encuentran en definición.
La posición de la Santa Sede
El Secretario de Estado fue claro al afirmar que la Santa Sede no formará parte de dicho organismo. Explicó que la decisión responde a la “naturaleza particular” de la Santa Sede, distinta a la de otros Estados.
Si bien reconoció que toda iniciativa orientada a la paz merece atención, indicó que existen aspectos que generan interrogantes y requieren mayor claridad. “Lo importante es que se está intentando dar una respuesta”, señaló, aunque subrayó que para la Santa Sede persisten cuestiones críticas que necesitan ser resueltas.
Entre las preocupaciones mencionadas, destacó el papel de la Organización de las Naciones Unidas como instancia principal en la gestión de crisis a nivel internacional. Según explicó, este punto ha sido especialmente enfatizado en las reflexiones de la diplomacia vaticana.
Ucrania: cuatro años de guerra y escasas expectativas
El purpurado también se refirió a la guerra en Ucrania, a pocos días de cumplirse el cuarto aniversario del inicio del conflicto. Las recientes ofensivas contra infraestructuras energéticas en Kyiv y otras ciudades han acentuado la preocupación internacional.
El cardenal expresó un marcado pesimismo ante la falta de avances sustanciales hacia la paz. Lamentó que, tras casi cuatro años de enfrentamientos, no se perciban progresos reales entre las partes. Si bien manifestó el deseo de que las conversaciones en curso puedan abrir caminos de entendimiento, reconoció que las expectativas son limitadas.
Reconocimiento a Italia por la cooperación bilateral
Durante la reunión también hubo espacio para destacar la calidad de las relaciones entre la Santa Sede y el Estado italiano. El Secretario de Estado expresó gratitud por la atención que el Gobierno ha prestado a diversos temas de interés eclesial, particularmente en el ámbito social.
Entre los asuntos abordados figuran políticas vinculadas a la familia, la educación, la discapacidad y el sistema penitenciario. En estos campos —según explicó— existen grupos de trabajo en los que participa directamente la Conferencia Episcopal Italiana, registrándose avances concretos en la colaboración institucional.
En un escenario internacional marcado por tensiones y conflictos, la diplomacia vaticana reafirma así su identidad propia y su compromiso con la búsqueda de caminos de paz, privilegiando los espacios multilaterales consolidados y el diálogo constante entre las naciones.
