LECTURAS, EVANGELIO Y COMENTARIO DEL DÍA 14 DE OCTUBRE | CICLO C

Primera Lectura
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos (1,16-25):
Yo no me avergüenzo del Evangelio; es fuerza de salvación de Dios para todo el que cree, primero para el judío, pero también para el griego. Porque en él se revela la justicia salvadora de Dios para los que creen, en virtud de su fe, como dice la Escritura: «El justo vivirá por su fe.» Desde el cielo Dios revela su reprobación de toda impiedad e injusticia de los hombres que tienen la verdad prisionera de la injusticia. Porque, lo que puede conocerse de Dios lo tienen a la vista; Dios mismo se lo ha puesto delante. Desde la creación del mundo, sus perfecciones invisibles, su poder eterno y su divinidad, son visibles para la mente que penetra en sus obras. Realmente no tienen disculpa, porque, conociendo a Dios, no le han dado la gloria y las gracias que Dios se merecía, al contrario, su razonar acabó en vaciedades, y su mente insensata se sumergió en tinieblas. Alardeando de sabios, resultaron unos necios que cambiaron la gloria del Dios inmortal por imágenes del hombre mortal, de pájaros, cuadrúpedos y reptiles. Por esa razón, abandonándolos a los deseos de su corazón, los ha entregado Dios a la inmoralidad, con la que degradan ellos mismos sus propios cuerpos; por haber cambiado al Dios verdadero por uno falso, adorando y dando culto a la criatura en vez de al Creador. ¡Bendito él por siempre! Amén.
Palabra de Dios
Salmo
Sal 18,2-3.4-5
R/. El cielo proclama la gloria de Dios
El cielo proclama la gloria de Dios,
el firmamento pregona la obra de sus manos:
el día al día le pasa el mensaje,
la noche a la noche se lo susurra. R/.
Sin que hablen, sin que pronuncien,
sin que resuene su voz,
a toda la tierra alcanza su pregón
y hasta los límites del orbe su lenguaje. R/.
Evangelio de hoy
Lectura del santo evangelio según san Lucas (11,37-41):
En aquel tiempo, cuando Jesús terminó de hablar, un fariseo lo invitó a comer a su casa. Él entró y se puso a la mesa.
Como el fariseo se sorprendió al ver que no se lavaba las manos antes de comer, el Señor le dijo: «Vosotros, los fariseos, limpiáis por fuera la copa y el plato, mientras por dentro rebosáis de robos y maldades. ¡Necios! El que hizo lo de fuera, ¿no hizo también lo de dentro? Dad limosna de lo de dentro, y lo tendréis limpio todo.»
Palabra del Señor
Reflexión
En su homilía del 16 de octubre de 2018 en Santa Marta, el papa Francisco recordó con firmeza las palabras directas de Jesús al llamar “sepulcros blanqueados” a los fariseos, una expresión que revela la distancia entre las apariencias externas y la verdadera condición del corazón. El Santo Padre explicó que Cristo no hablaba con hipocresía, sino con claridad, denunciando la falsedad de quienes aparentaban perfección mientras ocultaban interiormente la falta de conversión.
El Papa advirtió sobre el peligro de la rigidez espiritual, invitando a los fieles a tener cautela ante aquellos cristianos —ya sean laicos, sacerdotes o incluso obispos— que se presentan como impecables o intachables, pero carecen de humildad y apertura interior. Señaló que la invitación de Jesús es personal y profunda: cada creyente debe examinar su propio corazón para no quedarse en las apariencias, sino abrirse sinceramente a la oración, a la libertad que brota de la caridad y a las obras de misericordia.
De esta manera, el mensaje del Papa Francisco llama a vivir una fe auténtica, donde la conversión interior prevalezca sobre la imagen exterior, y donde el corazón sea el verdadero lugar del encuentro con Dios.



