NOVENA A SAN JOSÉ | DÍA 6

Se hace la señal de la cruz mientras se dice:
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén..
Oración
Oh gloriosísimo Padre de Jesús, Esposo de María, Patriarca y Protector de la Santa Iglesia, a quien el Padre Eterno confió el cuidado de gobernar, regir y defender en la tierra la Sagrada Familia; protégenos también a nosotros, que pertenecemos, como fieles católicos, a la santa familia de tu Hijo, que es la Iglesia, y alcánzanos los bienes necesarios de esta vida, y sobre todo los auxilios espirituales para la vida eterna.
Alcánzanos especialmente estas tres gracias: la de no cometer jamás ningún pecado mortal, principalmente contra la castidad; la de un sincero amor y devoción a Jesús y María, y la de una buena muerte, recibiendo bien los últimos Sacramentos.
Concédenos además la gracia especial que te pedimos en esta novena.
Oración del día
LA PUREZA DE SAN JOSÉ
San José fue custodio de Cristo Jesús, y verdadero esposo de la más pura criatura, María Madre de Dios. San José apareció a los ojos de Dios adornado con tanta pureza que el Señor le confió sus más grandes tesoros.
Con este ejemplo sublime de pureza, ¿no nos animaremos a ser puros en pensamientos, palabras y obras?
Oración a San José
Enséñanos, amadísimo San José,
cómo se es no protagonista,
cómo se avanza sin pisotear,
cómo se colabora sin imponerse,
cómo se ama sin reclamar,
cómo se obedece sin rechistar,
cómo ser eslabón entre el presente y el futuro,
cómo luchar frente a tanta desesperanza,
cómo sentirse eternamente joven.
Dinos, José,
cómo se vive siendo número dos,
cómo se hacen cosas perfectas desde un segundo puesto,
cómo se sirve sin mirar a quién,
cómo se sueña sin más tarde dudar,
cómo morir a nosotros mismos,
cómo cerrar los ojos, al igual que tú,
en los brazos de la buena Madre.
Explícanos, humilde José,
cómo se es grande sin exhibirse,
cómo se lucha sin aplauso,
cómo se avanza sin publicidad,
cómo se persevera y se muere
sin esperanza de un póstumo homenaje,
cómo se alcanza la gloria desde el silencio,
cómo se es fiel sin enfadarse con el cielo.
Dínoslo, buen padre José.
Final
Oh benignísimo Jesús, así como consolaste a tu padre amado en las perplejidades e incertidumbres que tuvo, dudando si abandonar a tu santísima Madre su esposa, así te suplicamos humildemente por intercesión de san José nos concedas prudencia y acierto en todos los casos dudosos y angustias de nuestra vida, para que siempre acertemos con tu santísima Voluntad.
Oh glorioso patriarca san José, una sola cosa te queremos pedir; providencia, providencia, providencia.
Padrenuestro, Avemaría, Gloria, Señal de la Cruz



