El Papa León XIV llama a “abrir nuevos caminos” para la Amazonía y a ser una Iglesia “refugio de vida”
VIDEO MENSAJE DEL PAPA A LA VI ASAMBLEA CEAMA

En el marco de la VI Asamblea de la CEAMA en Bogotá, el Pontífice instó a una Iglesia con rostro amazónico, comprometida con los pueblos y la defensa de la creación, en un encuentro clave que busca definir el rumbo pastoral de la región hacia 2030.
En un videomensaje emitido el 17 de marzo de 2026, dirigido a los participantes de la VI Asamblea de la Conferencia Eclesial de la Amazonía (CEAMA), el Papa León XIV trazó un fuerte llamado pastoral y social, destacando la urgencia de cuidar la creación, acompañar a los pueblos amazónicos y renovar la misión de la Iglesia en la región.
El encuentro, que se desarrolla del 16 al 20 de marzo en Bogotá, reúne a obispos, religiosos y laicos de los países amazónicos con el objetivo de discernir los desafíos actuales de la región y proyectar líneas de acción pastoral para los próximos años. Entre los temas centrales figuran la defensa del territorio, la situación de los pueblos originarios, la crisis ambiental y el fortalecimiento de una Iglesia con identidad propia en la Amazonía.
Desde el inicio de su mensaje, el Pontífice subrayó el carácter espiritual del encuentro, al afirmar que los participantes viven “un tiempo privilegiado de escucha al Espíritu Santo para discernir el camino de las comunidades”. En ese marco, expresó su cercanía con quienes sufren en la Amazonía: “me han hecho partícipe de los sufrimientos y las esperanzas de los habitantes de la región”, dijo, aludiendo también al “creciente deterioro de su entorno natural”.
Una Asamblea clave para el futuro de la Iglesia amazónica
La VI Asamblea de la CEAMA marca un momento significativo al cumplirse cinco años de este organismo eclesial, nacido como fruto del Sínodo para la Amazonía. En esta edición, los participantes trabajan en la formulación de los llamados “Horizontes Pastorales Sinodales”, orientaciones que servirán como guía para la misión evangelizadora en la región.
Además, durante estos días se lleva a cabo la elección de la nueva presidencia para el período 2026-2030, que tendrá la responsabilidad de dar continuidad a las líneas del Sínodo amazónico y preparar aportes para la Asamblea Eclesial prevista en Roma en 2028.
En este contexto, el Papa valoró estos esfuerzos y aseguró su cercanía espiritual: acompañando “con la oración este importante paso” en la vida de la Iglesia amazónica.
Una Iglesia con misión y rostro amazónico
El Papa celebró que la Asamblea busque trazar caminos concretos para la evangelización y recordó el núcleo del mensaje cristiano: “un Dios que ama infinitamente a cada ser humano”. En esa línea, alentó a consolidar una Iglesia con identidad propia en la región, insistiendo en la importancia de la inculturación: un proceso que permite “unir más estrechamente la fe con la vida”.
Asimismo, remarcó uno de los grandes desafíos eclesiales: construir una Iglesia “con rostro amazónico”, capaz de integrar las culturas locales y responder a sus realidades concretas.
“Algo nuevo está naciendo”
Uno de los pasajes más significativos del mensaje fue la reflexión inspirada en el libro de Isaías: “Yo estoy por hacer algo nuevo: ya está germinando, ¿no se dan cuenta?”. El Papa interpretó esta imagen como un signo de esperanza, asegurando que “algo nuevo está naciendo, todavía es frágil, pero ya está en proceso”.
Para ilustrarlo, utilizó una potente metáfora tomada de la naturaleza amazónica: comparó el crecimiento de la Iglesia con el shihuahuaco, árbol gigante de la selva que tarda años en desarrollarse, pero se convierte en un ecosistema en sí mismo. Así, explicó, la Iglesia está llamada a ser “un signo de unidad en la diversidad y refugio seguro, que genera y protege la vida”.
Fe, compromiso y justicia social
El Pontífice también abordó los desafíos actuales de la región, denunciando que la Amazonía sigue “amenazada por situaciones de abuso y de explotación”. Frente a ello, pidió una respuesta integral que incluya lo social, ambiental y cultural.
En ese contexto, definió el papel de la Iglesia con claridad: “proclamar el kerygma y la vida nueva en Cristo, acompañar a los que sufren, custodiar la creación y el respeto a la vida en todas sus formas”.
Además, invitó a los fieles a asumir un estilo evangélico concreto: “ser la Iglesia de las Bienaventuranzas, una Iglesia que hace espacio a los pequeños y camina pobre con los pobres”.
Una misión nacida del amor
El mensaje concluyó con un llamado a la esperanza y a la acción, basado en la fe en Cristo: “Yo te he amado”, recordó el Papa, señalando que ese amor “nos transforma en hombres y mujeres nuevos” y envía a los creyentes a una misión vivida “con generosidad y valentía”.
Finalmente, encomendó los frutos de esta Asamblea a la Virgen María e impartió su bendición apostólica, animando a los participantes a seguir sembrando en una tierra marcada por el sacrificio y la esperanza.
Con este mensaje, el Papa León XIV reafirma el papel estratégico de la CEAMA como espacio de articulación eclesial en la región y su compromiso con una Amazonía donde, como él mismo expresó, “lo nuevo ya está germinando”.
