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Sábado de Gloria: la luz de Cristo resplandece en la Parroquia Nuestra Señora de Fátima

La comunidad vivió la solemne Vigilia Pascual, corazón de la celebración cristiana

En la noche del Sábado de Gloria, la Parroquia Nuestra Señora de Fátima celebró con profunda devoción la Vigilia Pascual, considerada la celebración más importante del calendario litúrgico de la Iglesia. La comunidad se reunió para participar de este momento central de la fe, que conmemora la Resurrección de Jesucristo, victoria de la vida sobre la muerte.

La celebración inició en un ambiente de recogimiento, con el templo a oscuras, signo del mundo sumido en tinieblas. En ese contexto, el Pbro. Robert Ayala, cura párroco, ingresó portando el cirio pascual encendido, símbolo de Cristo resucitado, luz que disipa toda oscuridad. A medida que avanzaba la procesión, la luz se fue compartiendo entre los fieles, iluminando progresivamente el templo y los corazones.

Seguidamente, se proclamó el solemne Pregón Pascual (Exsultet), canto que invita a toda la creación a alegrarse por la victoria de Cristo. La liturgia continuó con las lecturas bíblicas que recorren la historia de la salvación, culminando en el anuncio glorioso de la Resurrección.

La Santa Misa fue presidida por el Pbro. Robert Ayala, quien animó a los fieles a renovar su fe y esperanza en Cristo vivo, presente en medio de su pueblo.

¿Qué es la Vigilia Pascual según la Iglesia Católica?

La Vigilia Pascual es la celebración litúrgica más importante de la Iglesia Católica y se realiza durante la noche del Sábado Santo. Según la enseñanza de la Iglesia, esta vigilia es “la madre de todas las vigilias”, ya que en ella se celebra el misterio central de la fe cristiana: la Resurrección de Jesucristo.

Se estructura en cuatro momentos fundamentales:

  • Liturgia de la Luz: se bendice el fuego nuevo y se enciende el cirio pascual, símbolo de Cristo resucitado.
  • Liturgia de la Palabra: se proclaman diversas lecturas que narran la historia de la salvación.
  • Liturgia Bautismal: se bendice el agua y se renuevan las promesas del Bautismo.
  • Liturgia Eucarística: se celebra la Santa Misa, culmen de toda la vigilia.

Esta celebración no solo recuerda un hecho del pasado, sino que hace presente el triunfo de Cristo sobre el pecado y la muerte, invitando a los fieles a renovar su vida en la luz del Resucitado.

La comunidad parroquial vivió así una noche cargada de signos, silencio y esperanza, renovando su fe en Cristo, luz del mundo, que vence toda oscuridad y abre el camino a la vida nueva.

Registro Fotográfico

Pregón Pascual – Pedro Medina

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