Paraguay recibe reliquia de San Francisco de Asís en un acontecimiento histórico de fe

La Iglesia celebra un don espiritual que renueva el llamado a vivir el Evangelio con sencillez, pobreza y amor a la creación.
La Iglesia en Paraguay vivió un momento profundamente significativo con la recepción de la reliquia in cineribus corporis de San Francisco de Asís, concedida al país en el marco del Jubileo por los 800 años de su tránsito. Este hecho marca un hito en la vida espiritual de la nación, fortaleciendo la devoción y la comunión con la espiritualidad franciscana.
La solemne celebración tuvo lugar el pasado lunes en la Catedral Metropolitana de Asunción, donde numerosos fieles se congregaron para participar de la Eucaristía y venerar esta sagrada reliquia de primer grado, que consiste en un fragmento de los restos corporales del santo de Asís.
Un don espiritual para el Paraguay

La llegada de esta reliquia representa mucho más que un signo devocional: es un don espiritual que conecta de manera tangible a los fieles con la vida y el testimonio de San Francisco, conocido como el “Poverello de Asís”. Su ejemplo de pobreza evangélica, humildad y amor por toda la creación resuena hoy con fuerza en la Iglesia, invitando a una vivencia más auténtica del Evangelio.
Este regalo, concedido en un contexto jubilar, se presenta también como un impulso renovador para la vida cristiana en Paraguay, alentando a los fieles a seguir el camino de Cristo con radicalidad y alegría.
Celebración eucarística y veneración
La Santa Misa de recepción fue presidida por el cardenal Adalberto Martínez Flores, quien en su homilía exhortó a redescubrir la sencillez del Evangelio y la cercanía con los más necesitados, al estilo de San Francisco.
Durante la celebración, los fieles se acercaron con recogimiento y profunda devoción para venerar la reliquia, en un ambiente marcado por la oración, el silencio y la contemplación.
Destino final: Caazapá
Tras su paso por la capital, la reliquia será trasladada a la ciudad de Caazapá, donde permanecerá de forma permanente. Se espera que este lugar se convierta en un importante centro de peregrinación, acogiendo a fieles de todo el país que deseen encontrarse con la espiritualidad franciscana.
Un testimonio que sigue vivo
A 800 años de su tránsito, la figura de San Francisco continúa iluminando el camino de la Iglesia universal, recordando la urgencia de vivir el Evangelio con autenticidad, en fraternidad y en armonía con la creación.
La presencia de su reliquia en suelo paraguayo se convierte así en un llamado concreto a la conversión, a la paz y al compromiso cristiano en la vida cotidiana, animando a todos a ser testigos vivos del amor de Dios en medio del mundo.



