La Pontificia Comisión Bíblica recibe un llamado del Papa León XIV a iluminar el sufrimiento con la Palabra de Dios

En su mensaje con motivo de las sesiones plenarias del 13 al 17 de abril, el Santo Padre invita a una exégesis que una rigor científico y cercanía pastoral, poniendo en el centro el dolor humano y la esperanza cristiana.
Una reflexión sobre el misterio del dolor humano
En el marco de la Asamblea Plenaria de la Pontificia Comisión Bíblica, el Papa León XIV dirigió un mensaje centrado en el drama del sufrimiento, la enfermedad y la muerte, realidades que atraviesan la vida de toda persona.
El Santo Padre reconoció que, ante estas experiencias, incluso los creyentes pueden sentirse desorientados o cuestionar su fe. Sin embargo, recordó que, a la luz del Evangelio, el sufrimiento no es absurdo, sino que puede convertirse en camino de maduración, sabiduría y retorno a Dios.
La compasión de Cristo, clave de interpretación
El Pontífice subrayó que la Sagrada Escritura ofrece una clave fundamental: la compasión de Cristo. Recordando diversos pasajes evangélicos, destacó cómo Jesús se acerca al dolor humano, sana a los enfermos y consuela a los afligidos.
Esta cercanía no es solo un gesto del pasado, sino un modelo permanente para la Iglesia. El Papa exhortó a los estudiosos a que su trabajo exegético no se limite al análisis académico, sino que sea capaz de iluminar las heridas concretas de la humanidad.
Una exégesis con rostro humano
En su mensaje, el Santo Padre animó a integrar la investigación científica con la experiencia cotidiana de las personas, especialmente de quienes sufren. De este modo, la interpretación bíblica puede convertirse en una verdadera herramienta pastoral, capaz de ofrecer consuelo y sentido.
Asimismo, amplió la mirada del sufrimiento más allá de la enfermedad física, invitando a considerar también el dolor de los pobres, los migrantes y los marginados, presentes en tantas páginas de la Biblia.
El sufrimiento transformado en amor redentor
Uno de los ejes centrales del mensaje fue la enseñanza de que, en Cristo, el sufrimiento adquiere un nuevo significado. Ya no es un destino sin sentido, sino que puede transformarse en amor, redención y solidaridad.
El Papa León XIV recordó que Jesús, al asumir el dolor humano en su pasión, abrió un camino para que cada persona pueda unir sus propias pruebas a las suyas, participando espiritualmente en la obra redentora.
María, Madre Dolorosa y modelo de fe
El Pontífice invitó a contemplar a la Virgen María al pie de la cruz, como Madre Dolorosa que comparte el sufrimiento de su Hijo con fe y esperanza.
Su ejemplo, señaló, enseña a los creyentes a ofrecer sus propios dolores en unión con Cristo, transformándolos en una ofrenda de amor por el bien de todos.
Un mensaje de esperanza para el mundo actual
Finalmente, el Papa León XIV expresó su gratitud a los miembros de la Comisión Bíblica y los animó a continuar su labor con fidelidad, invocando sobre ellos la luz del Espíritu Santo.
Este mensaje se presenta como una invitación a toda la Iglesia a redescubrir el sentido cristiano del sufrimiento y a vivirlo no en soledad, sino en comunión, esperanza y caridad, reconociendo en Cristo al verdadero médico del alma.



