El Cardenal Adalberto Martínez bendijo a la Selección Paraguaya

Durante una emotiva ceremonia en Ypané, el Arzobispo de Asunción impartió una bendición especial a los jugadores y cuerpo técnico de la Selección Paraguaya, alentándolos a representar al país con orgullo, humildad y espíritu de servicio.
La fe y el deporte volvieron a encontrarse en una significativa jornada vivida en el Centro de Alto Rendimiento Deportivo (CARD) de Ypané, donde el Cardenal Adalberto Martínez Flores impartió una bendición especial a los integrantes de la Selección Paraguaya que representará al país en la Copa Mundial de la FIFA 2026.
La presencia del Arzobispo de Asunción se dio en el marco de la inauguración del nuevo hotel del complejo deportivo y de la primera cancha híbrida del Paraguay. Aprovechando la ocasión, el Cardenal dirigió una reflexión espiritual a los jugadores y al cuerpo técnico, elevando una oración por el éxito de la delegación nacional y por la misión que asumirán en nombre de todo el pueblo paraguayo.
Como signo de cercanía y acompañamiento espiritual, entregó un rosario a cada integrante del plantel, gesto que fue recibido con alegría por los presentes.
En su mensaje, el Cardenal destacó la responsabilidad y el honor que implica vestir la camiseta albirroja. “Cuando ustedes, queridos compatriotas jugadores, vistan y suden la camiseta albirroja, llevarán consigo mucho más que un uniforme deportivo. En sus colores rojo, blanco y azul estará representado todo el pueblo paraguayo, así como nuestra querida tierra colorada y nuestras raíces”, expresó.
Asimismo, alentó a los futbolistas a representar al Paraguay con orgullo, humildad y espíritu de equipo, recordándoles que millones de compatriotas los acompañarán con afecto, esperanza y oración.
Durante su reflexión, Martínez Flores hizo una comparación entre la convocatoria deportiva y el llamado de Dios a la misión. Señaló que en la Selección conviven jugadores experimentados y jóvenes talentos que reciben una gran oportunidad para servir a su nación.“Jesús eligió a hombres sencillos para grandes misiones. No siempre llama a quienes el mundo considera los más importantes, sino a quienes están dispuestos a responder con generosidad y espíritu de servicio”, afirmó.
El purpurado también recordó que cada jugador tiene una función específica dentro del equipo, del mismo modo que cada persona posee una vocación particular dentro del plan de Dios. “Los talentos son un regalo, pero también una responsabilidad. Deben cultivarse y ponerse al servicio del bien común”, señaló.
Finalmente, elevó sus deseos para que la Copa Mundial de la FIFA 2026, que se disputará en Canadá, Estados Unidos y México, sea una oportunidad para fortalecer la amistad entre las naciones y promover la paz. “En un mundo marcado por divisiones y conflictos, el deporte puede convertirse en un lenguaje universal de encuentro”, manifestó.La jornada concluyó con la bendición de las nuevas instalaciones del Centro de Alto Rendimiento Deportivo, ceremonia que contó con la presencia del presidente de la República, Santiago Peña, además de autoridades nacionales y representantes de la Pastoral del Deporte de la Arquidiócesis de Asunción.
Fuente: Arzobispado de Asunción



