El Papa León XIV invita a rezar por la pastoral de la salud mental

La intención de oración del Santo Padre para octubre llama a acompañar a quienes atraviesan dificultades de salud mental, sin estigmas ni discriminación.
Ciudad del Vaticano, 1 de octubre de 2026. — El Papa León XIV dedica su intención de oración del mes de octubre a la pastoral de la salud mental y pide a la Iglesia acompañar con cercanía y misericordia a quienes viven situaciones de ansiedad, depresión u otras enfermedades mentales.
A través de la Red Mundial de Oración del Papa, en el marco de la campaña Reza con el Papa, el Santo Padre invita a rezar para que la Iglesia sea una «casa abierta», capaz de escuchar, acompañar y acoger a quienes atraviesan dificultades en su salud mental, sin juzgarlos ni dejarlos de lado.
En el mensaje de oración, León XIV recuerda las llamadas «heridas silenciosas» que muchas veces permanecen ocultas. Con una imagen de santa Dimpna, patrona de quienes sufren trastornos mentales y de los profesionales dedicados a la salud mental, el Pontífice presenta ante Dios a quienes viven estas situaciones en soledad y pide que sean acompañados con ternura y respeto.
El Papa también reconoce las ocasiones en que la comunidad cristiana pudo «mirar hacia otro lado» frente al sufrimiento y pide superar el estigma y la discriminación. La oración incluye además a familiares, profesionales y voluntarios que acompañan a quienes enfrentan estas dificultades, para que reciban fortaleza y compasión.
Más de mil millones de personas viven con un trastorno mental
La intención pontificia se sitúa ante una realidad que afecta a una parte significativa de la población mundial. Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), más de mil millones de personas viven con algún trastorno mental.
La misma organización advierte que la atención continúa marcada por importantes desigualdades. El gasto público destinado a salud mental representa alrededor del 2 % de los presupuestos sanitarios a nivel mundial, mientras que la disponibilidad de profesionales especializados varía considerablemente entre los países.
Ante este escenario, la Iglesia busca promover una mayor conciencia sobre la necesidad de acompañar a las personas y sus familias, favoreciendo comunidades donde puedan sentirse escuchadas y acogidas.

Una pastoral que acompaña
El padre Cristóbal Fones, SJ, director internacional de la Red Mundial de Oración del Papa, destacó que muchas personas atraviesan enfermedades mentales sin poder expresar lo que viven y, en ocasiones, se sienten juzgadas o incomprendidas.
«Como Iglesia, nos unimos para abrir nuestro corazón a esta realidad y para rezar juntos», señaló, invitando a extender la oración también a quienes acompañan a las personas afectadas.
Diversas instituciones católicas ya desarrollan iniciativas vinculadas con esta pastoral, entre ellas parroquias, universidades, grupos de apoyo y organismos especializados.
En esta línea, el obispo John Dolan, de la Diócesis de Phoenix, explicó que el ministerio católico de salud mental no busca sustituir el trabajo de los profesionales sanitarios, sino ofrecer acompañamiento y ayudar a las personas a reconocer su dignidad.
«Este ministerio consiste en amar y acompañar», afirmó.
«No podemos hacerlo solos»
León XIV ya había abordado esta realidad durante la Vigilia de oración con jóvenes en Barcelona, el 9 de junio de 2026. En aquella ocasión, al responder a una joven que compartió su experiencia con la depresión, el Papa señaló que la salud mental se encuentra cada vez más amenazada en sociedades sometidas a fuertes presiones, expectativas y tensiones.
En ese contexto, el Santo Padre subrayó la importancia de reconocer el sufrimiento y de buscar apoyo. Al referirse a situaciones de dolor y soledad extrema, afirmó: «no podemos hacerlo solos».
La preocupación de la Iglesia por esta realidad ya había sido expresada también por el Papa Francisco. En el Video del Papa de noviembre de 2021, dedicado a las personas que sufren depresión, invitó a acercarse a quienes atraviesan momentos de agotamiento y desesperanza, destacando especialmente el valor de la escucha.
Una invitación a una Iglesia que acoge
La intención de oración de octubre propone así una mirada pastoral hacia una realidad que afecta a millones de personas y que requiere acompañamiento, escucha y respeto.
Con esta iniciativa, la Red Mundial de Oración del Papa invita durante todo el mes a unir la oración y la acción para que las comunidades cristianas puedan ser espacios donde quienes atraviesan dificultades de salud mental encuentren acogida, comprensión y acompañamiento.
La Red Mundial de Oración del Papa, Obra Pontificia confiada a la Compañía de Jesús, está presente en más de 90 países y promueve cada mes las intenciones de oración del Santo Padre por los desafíos de la humanidad y de la misión de la Iglesia.
ORACIÓN
OCTUBRE 2026: Por la pastoral de la salud mental
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
Dios de la vida,
Tú conoces lo más íntimo de nuestro corazón,
las luces y sombras que nos habitan,
las heridas silenciosas que a veces nadie ve.
Hoy te presentamos a nuestros hermanos y hermanas
que enfrentan dificultades en su salud mental,
que sufren en soledad con ansiedad, depresión o cualquier otra enfermedad mental.
Tú los llamas por su nombre, con ternura,
y en Ti encuentran dignidad y esperanza.
Perdónanos por las veces que hemos mirado hacia otro lado,
alimentando el estigma y la discriminación
hacia las personas con enfermedades mentales.
Haz que tu Iglesia sea casa abierta,
espacio seguro donde todos tengan lugar,
comunidad que acompaña y no descarta,
que escucha sin juzgar y se acerca sin miedo.
Te pedimos, Señor, por quienes cuidan:
profesionales, familiares, voluntarios,
hombres y mujeres que con paciencia y amor
tienden puentes de comprensión y consuelo.
Dales fortaleza y compasión para sostener.
Envía tu Espíritu sobre nosotros,
para que aprendamos a acoger e integrar el cuidado de la salud mental
en la vida y en la misión de nuestras comunidades y de toda la Iglesia,
y así lleguemos a ser un signo vivo de tu misericordia,
que nunca abandona y siempre restaura.
Amén.



