Locales

COMUNIDAD DE BELLA VISTA NORTE CELEBRO LA EUCARISTIA EN LA GRUTA DEL APA.

En el marco de los 96 años de presencia redentorista en Paraguay, los fieles renovaron su compromiso cristiano bajo la mirada maternal de María

El miércoles 29 de abril, la comunidad de la Parroquia María Auxiliadora de Bella Vista Norte se congregó con fervor y recogimiento en la gruta de la Virgen del Apa para celebrar la Santa Misa en un entorno marcado por el silencio, la contemplación y la presencia viva de Dios.

Lejos del bullicio cotidiano, este rincón de gracia se transformó en un verdadero santuario natural donde cada oración parecía elevarse con mayor profundidad. La tenue luz de las velas, unida a la esperanza y devoción de los presentes, creó una atmósfera íntima que favoreció el encuentro personal y comunitario con el Señor.

Durante la celebración eucarística, los fieles renovaron su entrega confiada a Dios, poniendo en manos de la Virgen sus intenciones, preocupaciones y anhelos. La gruta, reconocida por muchos como un lugar donde “el silencio habla de Dios”, se convirtió en testigo de una fe sencilla pero firme, arraigada en la tradición y alimentada por la oración.

96 años de Presencia Redentorista en Paraguay

Esta celebración adquirió un significado aún más profundo al enmarcarse en la conmemoración de los 96 años de presencia redentorista en el Paraguay. Casi un siglo de misión que ha dejado una huella imborrable en la vida espiritual del país: una historia tejida con entrega generosa, cercanía pastoral y un compromiso constante con los más necesitados.

El legado redentorista, vivo en cada comunidad y en cada Eucaristía, sigue siendo fuente de inspiración para quienes buscan vivir el Evangelio con autenticidad. En Bella Vista Norte, esa herencia se hizo palpable en cada gesto litúrgico, en cada canto y en cada corazón abierto a la Palabra.

La jornada concluyó con un profundo sentido de gratitud y esperanza. Los presentes elevaron una plegaria confiada para que la Madre del Perpetuo Socorro continúe guiando sus pasos y fortaleciendo la fe del pueblo. Asimismo, pidieron que el espíritu misionero redentorista siga encendiendo el amor por Cristo en cada rincón del Paraguay.

En la serenidad de la gruta del Apa, quedó resonando una certeza: cuando la comunidad se reúne en torno a la Eucaristía, incluso los espacios más sencillos se convierten en lugares de encuentro con lo eterno.

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba