Culmina el Módulo uno del Curso de Predicadores en la Parroquia San Gerardo

Formación bíblica y compromiso pastoral marcaron las jornadas realizadas el sábado 09 y domingo 10 de mayo.
La comunidad de la Parroquia San Gerardo celebró la culminación del Módulo 1 del Curso de Predicadores, dirigido a estudiantes del curso bíblico de la Animación Bíblica de la Pastoral y a miembros de la Pastoral Familiar y Vida.
Las jornadas formativas se desarrollaron durante el sábado y domingo, reuniendo a agentes pastorales comprometidos con el anuncio del Evangelio y el servicio dentro de la Iglesia.
La importancia de la formación en la Sagrada Escritura
El curso fue impartido por el formador y animador bíblico Celso Antonio Ibáñez Ovelar, quien resaltó que para ser predicador es fundamental contar con una sólida formación en la Sagrada Escritura.
Durante las enseñanzas, se destacó que la predicación no debe basarse en opiniones personales, sino en la Palabra de Dios, vivida y transmitida en comunión con la Iglesia.
Asi mismo, se profundizó sobre la responsabilidad del predicador de prepararse espiritualmente y estudiar constantemente las Sagradas Escrituras para anunciar el mensaje cristiano con fidelidad y claridad.
Obediencia a la Iglesia y vida comunitaria
Uno de los puntos centrales de la formación fue el llamado a vivir en obediencia a la Iglesia, comprendiendo que el servicio de la predicación debe realizarse en comunión con los pastores y dentro de la misión evangelizadora de la comunidad eclesial.
También se insistió en la importancia de la participación activa en la comunidad de base, fortaleciendo la vida parroquial, el trabajo pastoral y el acompañamiento fraterno entre los miembros de la Iglesia.
Los participantes reflexionaron sobre el valor del servicio comunitario como testimonio concreto de fe y como camino para llevar el Evangelio a las familias y distintos ambientes de misión.
El llamado a la santidad para anunciar el Evangelio
Durante el módulo, se recordó que todo predicador está llamado a buscar la santidad en su vida cotidiana, dando testimonio con sus acciones antes que con sus palabras.
La formación subrayó que anunciar el mensaje del Señor implica vivir una vida coherente con el Evangelio, cultivando la oración, la humildad y el compromiso cristiano.
La culminación de este primer módulo representa un paso importante en el proceso formativo de los participantes, quienes continuarán preparándose para servir a la Iglesia mediante el anuncio de la Palabra de Dios.



