Homilía del Rvdo. Padre Ronaldo Ocampo | Fuerte llamado a una economía más humana y solidaria

El Rvdo. Padre Ronaldo Ocampo reflexionó sobre la justicia social, la corrupción y el compromiso cristiano con los más necesitados durante la Santa Misa celebrada en el marco del noveno día de la novena patronal.
En el marco de la novena en honor a la Virgen de Fátima, el Rvdo. Padre Ronaldo Ocampo presidió la celebración eucarística donde desarrolló el tema “Fomentar una economía humanista y solidaria”, invitando a los fieles a reflexionar sobre el uso de los bienes materiales, la justicia social y el compromiso cristiano con los más pobres.
Durante su homilía, el sacerdote partió del Evangelio según San Lucas, donde Jesús advierte sobre el peligro de la avaricia y relata la parábola del hombre rico que acumuló bienes pensando únicamente en sí mismo. A partir de esta enseñanza, señaló que el dinero y la economía forman parte de la vida cotidiana y familiar, pero recordó que los bienes materiales no pueden convertirse en el centro absoluto de la existencia humana.
El Padre Ocampo explicó que una buena administración de los recursos es necesaria tanto en las familias como en las comunidades, ciudades y países, destacando que cuando existe una distribución justa de las riquezas, se generan mayores oportunidades para la educación, la salud y el bienestar social.
Asimismo, recordó las palabras de la carta de Santiago, donde se denuncia la acumulación de riquezas obtenidas mediante la explotación y los salarios injustos. En ese sentido, expresó que Dios escucha el clamor de los pobres, de quienes sufren por falta de trabajo, alimento y medicamentos, del mismo modo que escuchó el sufrimiento del pueblo de Israel en Egipto.
El sacerdote cuestionó el individualismo y la indiferencia ante el sufrimiento ajeno, afirmando que muchas veces la búsqueda desmedida de riquezas provoca desigualdades e injusticias. También advirtió que la avaricia lleva a un apego desordenado al dinero y termina afectando la dignidad humana.
En otro momento de la predicación, el celebrante se refirió a la corrupción como “un pecado gravísimo”, señalando que el robo de los recursos públicos afecta directamente a los sectores más vulnerables, generando carencias en hospitales, escuelas y servicios esenciales. Además, exhortó a las autoridades y políticos a trabajar verdaderamente por el bien común y no por intereses personales.
El Padre Ronaldo Ocampo también citó enseñanzas del Papa Francisco, especialmente de la exhortación Evangelii Gaudium, donde el Santo Padre llama a formar dirigentes capaces de sanar las raíces profundas de las injusticias sociales y promover una economía al servicio de la persona humana.
En su reflexión, animó a los empresarios católicos y a quienes poseen mayores recursos económicos a generar oportunidades laborales y proyectos que favorezcan el desarrollo de otras familias, destacando que la actividad empresarial ejercida con honestidad y justicia puede convertirse en una bendición para la comunidad.
Hacia el final de la homilía, compartió una experiencia vivida durante su etapa pastoral en la parroquia San Gerardo, donde acompañó un proyecto social denominado “Pequeños Milagros”, una iniciativa de microcréditos destinada a personas de escasos recursos que no podían acceder al sistema financiero tradicional. Según comentó, este proyecto ayudó a trabajadores humildes, vendedores ambulantes y recicladores a sostener sus pequeños emprendimientos.
Finalmente, el sacerdote invitó a la comunidad a organizarse solidariamente para ayudar a quienes más necesitan y pidió la intercesión de la Virgen de Fátima por todas las familias, para que nunca falte el pan en los hogares y puedan vivir con dignidad.



