El Papa León XIV: «El perdón es indispensable, sin él no se puede vivir en paz»

Durante el Ángelus en la Plaza de San Pedro, el Santo Padre invitó a los fieles a vivir el perdón sin límites y recordó que la misericordia recibida de Dios debe convertirse también en una forma de convivencia con los demás.
Ciudad del Vaticano, 13 de septiembre de 2026. — El Papa León XIV centró su reflexión del Ángelus de este domingo en el valor cristiano del perdón, a partir del Evangelio de Mateo (18,21-35), donde Pedro pregunta a Jesús cuántas veces debe perdonar a quien lo ofende.
El Santo Padre explicó que la propuesta de Pedro de perdonar «hasta siete veces» expresa una actitud generosa, ya que el número siete simboliza en la Biblia la plenitud. Sin embargo, Jesús lleva esta enseñanza más allá de todo límite al responder: «No te digo que hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete».
Para el Papa, esta enseñanza muestra que el perdón y el don recibido de Dios están en la base de la existencia cristiana. Dios concede sus dones gratuitamente y, por ello, la gratuidad y la misericordia deben convertirse también en una regla para la convivencia humana.
«El perdón es indispensable, sin él no se puede vivir en paz», afirmó el Santo Padre, advirtiendo que los conflictos, las acusaciones, los rencores y las venganzas pueden destruir las relaciones, dividir a las familias e incluso desencadenar guerras.
El Papa León XIV destacó además que el perdón tiene la capacidad de devolver la luz incluso en las situaciones más difíciles. Lo comparó con «un viento favorable» capaz de disipar las nubes más densas y permitir nuevamente contemplar el sol.
El ejemplo de san Pedro
El Santo Padre recordó que el propio apóstol Pedro experimentó la fuerza del perdón. Después de haber negado a Jesús durante la Pasión, se encontró nuevamente con Él después de la Resurrección, a orillas del lago.
Jesús no lo condenó por su pasado, sino que le preguntó: «¿Me amas?» y volvió a confiarle su misión con la invitación: «Sígueme». Para el Papa, este encuentro muestra una caridad que sana y permite comenzar nuevamente.
«Exactamente como al principio, el día de su primer encuentro, como si nada hubiera pasado», señaló el Pontífice, destacando que el amor de Cristo no queda detenido en el fracaso, sino que abre nuevamente el camino.
Al concluir su reflexión, el Papa León XIV pidió la intercesión de la Virgen María, Madre de la Misericordia, para que ayude a los cristianos a perdonar incluso cuando resulte difícil dar el primer paso y a difundir «la luz serena y sanadora del amor que vence al odio y desarma todo rencor».
Oración por la paz
Después del Ángelus, el Santo Padre recordó que el 11 de septiembre se cumplieron veinticinco años de los atentados terroristas ocurridos en Estados Unidos.
El Papa renovó su oración por las víctimas y por quienes todavía llevan las heridas de aquel acontecimiento, y vinculó este recuerdo con la situación actual de un mundo marcado por conflictos y violencia.
Ante esta realidad, invitó a todos a rezar para que Dios conceda al mundo el don de la paz, renovando el compromiso por la paz especialmente mediante la oración y confiándolo a la intercesión de la Virgen María.
Finalmente, el Santo Padre saludó a los numerosos peregrinos presentes en la Plaza de San Pedro, entre ellos grupos provenientes de Brasil, Italia y otros países, así como a motociclistas reunidos para manifestarse en favor de la paz y de la vida.
El Papa León XIV concluyó deseando a todos un feliz domingo.



