El Papá León XIV pide seguir el ejemplo de los niños y rezar el Rosario por la paz

Después del Ángelus, el Papa agradeció a los niños que participan en la iniciativa “Un millón de niños rezan el rosario” y pidió oraciones especiales por Tierra Santa y las víctimas de la violencia.
Ciudad del Vaticano, 4 de octubre de 2026. El Papa León XIV renovó este domingo su llamado a rezar el Santo Rosario por la paz y destacó de manera especial el testimonio de los niños que, durante estos primeros días de octubre, se han unido a esta oración por el fin de las guerras y la unidad entre los pueblos.
El Santo Padre recordó que, durante el Ángelus del domingo anterior en Lourdes, había invitado a rezar el Rosario a lo largo del mes de octubre con esta intención. En ese contexto, mencionó la iniciativa “Un millón de niños rezan el rosario”, promovida del 1 al 7 de octubre por la Fundación Ayuda a la Iglesia Necesitada.
“De los primeros en comenzar fueron los niños, y lo están llevando a cabo”, señaló León XIV, agradeciendo a quienes, desde distintos lugares del mundo, participan en esta jornada de oración.
Una oración por quienes sufren la guerra
El Papa invitó a toda la comunidad cristiana a aprender de este gesto sencillo de los niños y continuar rezando por la paz. De manera particular, pidió elevar la oración por Tierra Santa y por las víctimas inocentes de la violencia.
Su llamado se inscribe en una de las preocupaciones constantes de su pontificado: acompañar con la oración y el compromiso cristiano a quienes sufren las consecuencias de los conflictos armados.
Un encuentro para acompañar a las familias
Después de referirse a la paz, León XIV anunció también un próximo encuentro en el Vaticano con los jerarcas de las Iglesias Orientales Católicas y los presidentes de las Conferencias Episcopales de todo el mundo.
La reunión tendrá lugar con motivo del décimo aniversario de la exhortación apostólica Amoris laetitia y buscará abrir un espacio de discernimiento sinodal sobre los desafíos que enfrenta hoy la evangelización de las familias y de las nuevas generaciones.
El Pontífice pidió especialmente la oración de los fieles por esta tarea y puso en el centro a las familias que, con la ayuda de Dios, están llamadas a ser “signo de esperanza y riqueza inestimable para la Iglesia y la sociedad”.
El testimonio de san Francisco
En sus saludos finales, el Papa también recordó las distintas iniciativas que se realizan con motivo del octavo centenario de la muerte de san Francisco de Asís, cuya fiesta se celebra este domingo.
La jornada concluyó con un nuevo llamado a vivir el domingo desde la fe, la oración y la fraternidad, confiando a María las necesidades de la Iglesia y del mundo.



