SANTORAL DEL DÍA 16 de agosto, SAN ROQUE

San Roque fue un peregrino y taumaturgo nacido en Montpellier, Francia, en el siglo XIV. Tras la muerte de sus padres, renunció a su riqueza y emprendió un viaje por Italia, dedicándose a cuidar a los enfermos de peste. Se convirtió en un símbolo de caridad y entrega, sanando a muchos con la señal de la cruz. Durante su labor, él mismo contrajo la enfermedad y se refugió en un bosque, donde un perro le llevaba pan diariamente hasta que fue descubierto y ayudado por su dueño.
Su carisma radicó en su servicio a los más necesitados, especialmente a los enfermos y marginados. Su influencia se extendió por toda Europa, convirtiéndose en patrono de los enfermos, médicos y hospitales. Su espiritualidad se basaba en la confianza en Dios y en la práctica de la caridad, demostrando que el amor al prójimo es el camino hacia la santidad. Su vida inspiró la creación de numerosas cofradías y hospitales dedicados a su nombre.
San Roque falleció en 1379 y su festividad se celebra el 16 de agosto. Su canonización ocurrió en el siglo XV, y su legado sigue vivo en la devoción de quienes buscan su intercesión en tiempos de enfermedad y dificultad. Su testimonio de fe y sacrificio lo ha convertido en uno de los santos más venerados en la tradición cristiana.



