Beato Papa Juan Pablo I: el Papa de la humildad

Albino Luciani, conocido como Juan Pablo I, nació en Canale d’Agordo (Belluno, Italia) el 17 de octubre de 1912, en el seno de una familia humilde que lo marcó profundamente en su cercanía con los más necesitados. Desde joven ingresó al seminario y fue ordenado sacerdote en 1935. Su talento pastoral y su sencillez lo llevaron a ser formador, obispo de Vittorio Veneto en 1958, Patriarca de Venecia en 1970 y, tres años más tarde, cardenal creado por Pablo VI.
El 26 de agosto de 1978 fue elegido Papa, tomando el nombre de Juan Pablo I en honor a sus dos predecesores inmediatos. Fue el primer pontífice en hablar en primera persona, dejando de lado el plural mayestático, y se destacó por su estilo cercano, empático y profundamente pastoral. Su lema episcopal fue Humilitas, inspirado en San Carlos Borromeo, y en su escudo papal incorporó las tres estrellas como signo de fe, esperanza y caridad.
Aunque su pontificado fue breve —pues falleció repentinamente el 28 de septiembre de 1978, tras solo 33 días en la sede de Pedro—, dejó una huella imborrable por su sencillez y calidez. Tras su muerte, miles de fieles pidieron su canonización. El proceso iniciado en 1990 culminó con la aprobación de un milagro atribuido a su intercesión. Finalmente, el Papa Francisco lo proclamó Beato el 4 de septiembre de 2022, estableciendo su memoria litúrgica el 26 de agosto.



