Amigos Fraternos realizan Pastoral de Calle en Pedro Juan Caballero: un testimonio vivo del carisma franciscano

La Pastoral de Calle llevada adelante por el grupo Amigos Fraternos de Pedro Juan Caballero continúa siendo un signo concreto del amor misericordioso de Dios hacia los más vulnerables. El pasado domingo 1 de febrero, los miembros del grupo salieron nuevamente al encuentro de los hermanos en situación de calle, compartiendo tiempo, escucha, alimento y, sobre todo, esperanza.

Este apostolado nace del Carisma de la Fraternidad, inspirado en el camino de los Frailes Franciscanos, donde el centro es el pobre. Desde esta espiritualidad, los Amigos Fraternos buscan imitar a Cristo en la cercanía con quienes atraviesan situaciones extremas: personas sin hogar, con adicciones, sin redes de contención familiar y muchas veces sin expectativas de vida.
La misión principal de la Pastoral de Calle es construir vínculos de amistad, escucha y confianza, con el fin de que estos hermanos puedan abrir su corazón a la acción sanadora de Dios y, cuando estén preparados, aceptar procesos de acompañamiento y rehabilitación. Más que una ayuda asistencial, se trata de una presencia fraterna que dignifica, contiene y acompaña.

La jornada del domingo se desarrolló siguiendo un itinerario espiritual y fraterno, que comenzó con la Santa Misa de envío a las 10:00 en la Cuasi Parroquia Espíritu Santo.

Posteriormente, a las 11:00, los integrantes del grupo se reunieron en la casa de uno de los miembros para la elaboración de alimentos y el rezo del Santo Rosario. A las 13:00 compartieron un almuerzo fraterno, y a las 14:00 partieron hacia los distintos puntos de la ciudad para llevar adelante la Pastoral de Calle. La jornada culminó a las 18:00 con la entrega del servicio al Santísimo Sacramento en la Cuasi Parroquia Espíritu Santo, y un nuevo compartir fraterno a las 18:30.

Esta pastoral se realiza una vez al mes desde hace más de un año y es sostenida íntegramente por la providencia divina, a través de aportes voluntarios. Además, el grupo se encuentra al servicio de las personas que luchan contra las adicciones, ofreciendo acompañamiento espiritual, apoyo familiar y contención emocional, en articulación con los frailes franciscanos y con el acompañamiento de los párrocos locales.

Los integrantes de Amigos Fraternos también se reúnen cada miércoles a las 19:30 para el rezo del Santo Rosario, fortaleciendo la vida espiritual comunitaria, además de realizar entrevistas y gestiones para la internación de quienes desean iniciar un camino de recuperación.
Desde el grupo, se extiende una invitación abierta a toda la comunidad para sumarse, conocer más sobre esta obra evangelizadora o colaborar, ya sea acompañando a personas que atraviesan situaciones de adicción o convirtiéndose en instrumentos de la providencia de Dios.
Esta labor pastoral sigue siendo un testimonio vivo del Evangelio en acción, donde la calle se transforma en altar y el prójimo en el centro del servicio cristiano.



