SANTORAL DEL DÍA 12 DE NOVIEMBRE | SAN JOSAFAT KUNCEWICZ

San Josafat Kuncewicz nació en Volinia, en la actual Polonia, en 1580, en una familia ortodoxa. Desde joven sintió una fuerte vocación religiosa y se unió a la Iglesia greco-católica, que mantenía el rito oriental pero estaba en comunión con Roma. Ingresó en la Orden de San Basilio y fue ordenado presbítero en 1609. Su carisma se reflejaba en su austeridad, su amor por la unidad de la Iglesia y su capacidad para predicar con profundidad. En 1617 fue nombrado arzobispo de Polotsk, donde impulsó reformas, restauró templos y promovió la fidelidad al Papa sin abandonar las tradiciones orientales.
Su defensa de la unidad entre católicos y ortodoxos despertó oposición violenta. Fue acusado de proselitismo y afrontó campañas de desprestigio. El 12 de noviembre de 1623, mientras realizaba una visita pastoral en Vítebsk, fue asesinado brutalmente por una turba contraria a la unión con Roma. Su martirio lo convirtió en símbolo de reconciliación y fidelidad. Fue beatificado en 1643 y canonizado en 1867 por el papa Pío IX, siendo el primer santo de la Iglesia oriental unida a Roma.
San Josafat es recordado cada 12 de noviembre como mártir de la unidad. Su vida nos inspira a trabajar por la comunión entre cristianos, a vivir con valentía la fe y a respetar la diversidad dentro de la Iglesia. En tiempos de división, su testimonio nos ayuda a valorar el diálogo, la fidelidad y el sacrificio por la verdad.



