El Santo Padre León XIV invita a redescubrir la Eucaristía como fuente de fe y misión

El Papa León XIV invita a redescubrir la Eucaristía como fuente de fe y misiónEn el Regina Caeli del Domingo de la Divina Misericordia, el Papa subraya el ejemplo de Tomás y llama a ser testigos de la Resurrección en un mundo que necesita paz.
Un encuentro que fortalece la fe
Desde la Plaza de San Pedro, el Papa León XIV presidió el rezo del Regina Caeli en el segundo domingo de Pascua, jornada dedicada a la Divina Misericordia, instituida por San Juan Pablo II.
En su reflexión, el Santo Padre centró su mensaje en el pasaje evangélico del apóstol Tomás (cf. Jn 20,19-31), destacando que el encuentro con Cristo resucitado ocurre en comunidad y a través de las huellas de su sacrificio. “¡Señor mío y Dios mío!”, recordó el Papa, señalando esta profesión como el culmen de la fe cristiana.
La fe se alimenta en la comunidad
El Pontífice reconoció que creer no siempre es fácil, pero insistió en que la fe necesita ser sostenida. En este sentido, subrayó la importancia del “octavo día”, es decir, el domingo, cuando los cristianos se reúnen para celebrar la Eucaristía.
Durante la Misa —explicó— los fieles escuchan la Palabra, oran, comparten en la caridad y se alimentan del Cuerpo y la Sangre de Cristo, siendo enviados luego como testigos de la Resurrección.
La Eucaristía, centro de la vida cristiana
El Papa León XIV fue enfático al afirmar que la Eucaristía dominical es “indispensable” para la vida cristiana. Como ejemplo, recordó el testimonio de los mártires de Abitinia, quienes prefirieron morir antes que renunciar a celebrar el día del Señor.
Asimismo, destacó que en la Eucaristía los esfuerzos humanos se unen al sacrificio de Cristo, convirtiendo la vida cotidiana en parte del gran proyecto de salvación.
Llamado a ser testigos de la paz
En un mundo marcado por conflictos, el Santo Padre exhortó a los fieles a ser “testigos de la caridad y portadores de la reconciliación”. Señaló que, a través de la participación en la Eucaristía, las manos de los creyentes se transforman en “manos del Resucitado”, capaces de transmitir misericordia y paz.
Finalmente, encomendó este compromiso a la intercesión de la Virgen María, modelo de fe para todos los cristianos.
Rumbo a África
El Pontífice anunció además que iniciará un viaje apostólico al continente africano, recordando el testimonio de las primeras comunidades cristianas de esa región como ejemplo de fidelidad y entrega. Con este mensaje pascual, el Papa León XIV renovó su invitación a vivir la fe desde la Eucaristía, como encuentro transformador con Cristo resucitado y fuente de misión para el mundo.


