PAPA LEÓN XIV LLAMA A NO TEMER Y A CAMINAR UNIDOS EN MEDIO DE LAS TORMENTAS

En la clausura de su visita a Camerún, el Santo Padre alentó a la Iglesia a fortalecer la fe, la solidaridad y el compromiso social desde el Evangelio
UNA DESPEDIDA MARCADA POR LA ESPERANZA
En el marco del Viaje Apostólico de Papa León XIV a África, la celebración de la Santa Misa en el Aeropuerto de Yaundé-Ville, el sábado 18 de abril de 2026, marcó el cierre de su paso por Camerún con un mensaje profundamente pastoral y esperanzador.
Ante una multitud de fieles, el Santo Padre expresó su gratitud por la acogida recibida y por los momentos de fe compartidos, destacando la vitalidad de la Iglesia local: “La Iglesia en Camerún está viva, es joven, rica en dones y entusiasmo”.
“NO TEMAN”: UNA FE QUE SE SOSTIENE EN CRISTO
Inspirado en el relato evangélico de Jesús caminando sobre las aguas (cf. Evangelio de Juan 6,16-21), el Pontífice reflexionó sobre las dificultades que atraviesan los creyentes, recordando que la fe no elimina las pruebas, pero sí ofrece la certeza de la presencia constante de Cristo.
“El miedo puede vencernos, pero Jesús no nos abandona”, afirmó, evocando también las versiones de Evangelio de Marcos y Evangelio de Mateo, donde los discípulos enfrentan la tempestad. En este contexto, subrayó que incluso en la oscuridad, Cristo se acerca y dice: “Soy yo, no teman”.
UNA IGLESIA QUE CAMINA UNIDA Y SOLIDARIA
El Santo Padre insistió en la necesidad de construir comunidades solidarias, capaces de sostener a quienes atraviesan dificultades. Recordó que nadie debe enfrentar solo las adversidades, e invitó a fortalecer estructuras de ayuda mutua en todos los ámbitos de la vida.
Asimismo, destacó que la fe cristiana no puede separarse de la dimensión social, sino que impulsa a comprometerse activamente en la búsqueda del bien común, especialmente en contextos marcados por la pobreza y la injusticia.
DE LA CRISIS A LA OPORTUNIDAD: EL EJEMPLO DE LA IGLESIA PRIMITIVA
Refiriéndose a la primera lectura (cf. Hechos de los Apóstoles 6,1-7), el Papa recordó cómo la Iglesia primitiva supo afrontar una crisis interna mediante el discernimiento comunitario y la acción guiada por el Espíritu Santo.
Este episodio, explicó, enseña que las dificultades pueden convertirse en oportunidades de crecimiento cuando se escuchan las necesidades del pueblo y se actúa con sabiduría y espíritu de servicio.
OPCIÓN PREFERENCIAL POR LOS POBRES
En línea con el magisterio reciente, citando la exhortación Evangelii gaudium, el Pontífice reafirmó que la atención a los más vulnerables no es opcional, sino esencial para la identidad cristiana.
Recordó que Cristo mismo se identificó con los pobres, lo que exige a la Iglesia promover estructuras más justas y humanas, donde la dignidad de cada persona sea respetada.
ENVÍO MISIONERO: UNA IGLESIA QUE SIGUE EN CAMINO
Al concluir su homilía, el Papa León XIV animó a los fieles a mantener viva la experiencia de fe vivida durante su visita, y a seguir adelante con valentía, confiando en la presencia de Cristo en medio de las dificultades.
Encomendando al pueblo camerunés a la intercesión de la Virgen María, los exhortó a ser “sal y luz” en su tierra, fortalecidos por el Espíritu Santo.
AGRADECIMIENTO FINAL Y DESPEDIDA
Finalmente, el Santo Padre agradeció a los obispos, autoridades civiles, organizadores y a todos los fieles, con una mención especial a los enfermos, ancianos y contemplativas que sostienen la misión de la Iglesia con su oración.
Con un llamado firme y lleno de esperanza, concluyó: “Pueblo de Dios que vives y caminas en Camerún, ¡no temas! ¡Permanece firmemente unido a Cristo el Señor!”.


