La Santa Sede

Papa León XIV: “La liturgia nos educa para reconocer la presencia de Dios”

El Santo Padre destacó el valor del rito, los signos y los símbolos como caminos concretos para el encuentro con Cristo en la celebración litúrgica

Ciudad del Vaticano, 3 de junio de 2026. El Papa León XIV afirmó este miércoles que la liturgia no es una simple sucesión de ceremonias externas, sino el espacio privilegiado donde Dios sale al encuentro de su pueblo a través de los ritos, signos y símbolos que conforman la vida sacramental de la Iglesia.

Durante la Audiencia General celebrada en la Plaza de San Pedro, el Santo Padre continuó su ciclo de catequesis dedicado a los documentos del Concilio Vaticano II, profundizando en la Constitución Sacrosanctum Concilium y, en particular, en la importancia del rito, el signo y el símbolo dentro de la acción litúrgica.

La liturgia, mediación del encuentro con Dios

El Sumo Pontífice recordó que el Concilio ayudó a redescubrir una enseñanza sólidamente arraigada en la tradición de la Iglesia: los ritos litúrgicos no son añadidos externos ni fórmulas arbitrarias, sino la mediación concreta mediante la cual llega a los fieles el don de la gracia divina.

En ese sentido, explicó que el rito da forma a la acción litúrgica y modela también la vida espiritual de los creyentes, ayudándolos a percibir la presencia de Dios a través de Jesucristo. Sin embargo, señaló que esta experiencia requiere una participación plena de la persona, involucrando cuerpo, mente y corazón.

“La liturgia no nos quiere como espectadores mudos”, señaló el Papa, al destacar que en ella los fieles son formados en la escucha de la Palabra de Dios, la acción de gracias, la adoración y la comunión fraterna.

Una escuela de gratuidad y de fe

El Papa León XIV explicó que la lógica propia del rito puede parecer, a primera vista, contraria a la espontaneidad característica de la cultura actual. No obstante, sostuvo que precisamente su ritmo sereno y ordenado ayuda a las personas a detenerse, salir de la prisa cotidiana y reencontrarse con lo esencial.

Según expresó, la liturgia introduce a los creyentes en una experiencia marcada por la gratuidad, donde se aprende a reconocer que la iniciativa siempre pertenece a Dios y que la gracia precede toda respuesta humana.

“En el rito aprendemos a vivir a un ritmo habitado por el Espíritu Santo”, afirmó.

El lenguaje de los signos y los símbolos

La catequesis también se centró en el valor de los signos sensibles presentes en la liturgia. Citando la enseñanza del Concilio y del Catecismo de la Iglesia Católica, el Santo Padre recordó que estos signos tienen sus raíces tanto en la creación como en la historia de la salvación y encuentran su plena realización en Cristo.

Como ejemplo, destacó el simbolismo del agua, presente desde los relatos bíblicos de la creación hasta el Bautismo cristiano, donde se convierte en signo sacramental de la muerte y resurrección del Señor.

Asimismo, explicó que los símbolos litúrgicos van más allá de transmitir una idea. Son acciones concretas que transforman a quienes participan en ellas. Gestos sencillos como arrodillarse o intercambiar la paz expresan y fortalecen la comunión eclesial, tocando el corazón y favoreciendo una auténtica experiencia de fe compartida.

Recuperar la capacidad de los símbolos

Al concluir su reflexión, el Santo Padre retomó una enseñanza del Papa Francisco contenida en la carta apostólica Desiderio desideravi, inspirada a su vez en el pensamiento del teólogo Romano Guardini.

El Papa León XIV subrayó la necesidad de recuperar la capacidad de comprender y vivir los símbolos, especialmente en una cultura que con frecuencia pierde contacto con su significado más pleno.

Por ello, invitó a cuidar la belleza de las celebraciones litúrgicas y a fortalecer la catequesis mistagógica, es decir, aquella que ayuda a descubrir el sentido espiritual de los sacramentos y de los ritos de la Iglesia.

Saludo a los peregrinos de habla hispana

Dirigiéndose a los fieles de lengua española, el Santo Padre animó a dejarse formar por la riqueza de los ritos litúrgicos y a participar activamente en ellos.

“Los invito a dejarse formar por los ritos de nuestras celebraciones, participando activamente en ellos, para que estos verdaderamente sean un encuentro vivo con el Señor”, expresó el Papa antes de impartir su bendición.

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba