El Santo Padre invita a dejar que la Palabra de Dios transforme el corazón y renueva su llamado a la paz mundial

Durante el rezo del Ángelus desde Castel Gandolfo, el SANTO PADRE PAPA LEÓN XIV exhortó a los fieles a abrir el corazón a la Palabra de Dios, especialmente durante el tiempo de descanso, y volvió a pedir que prevalezcan el diálogo y la diplomacia frente a los conflictos que golpean diversas regiones del mundo.
Castel Gandolfo, 12 de julio de 2026. En la Plaza de la Libertad de Castel Gandolfo, donde pasa unos días de descanso, el Papa Leon XIV presidió este domingo el rezo del Ángelus ante numerosos peregrinos llegados de distintos países. En su reflexión dominical, centró su mensaje en la parábola del sembrador, invitando a los cristianos a convertirse en tierra fértil para acoger la Palabra de Dios y dar frutos de santidad.
El Pontífice explicó que Dios continúa sembrando su Palabra con una confianza inquebrantable, incluso cuando encuentra corazones endurecidos o distraídos. Recordó que Jesucristo, el Verbo hecho carne, es la semilla que el Padre sigue ofreciendo al mundo para que produzca abundantes frutos de vida y salvación.
«El Señor conoce el terreno de nuestro corazón mejor que nosotros mismos y nunca deja de creer en lo que somos y en lo que podemos llegar a ser si nos abandonamos a Él con fe», afirmó.
La fuerza de la Palabra transforma la vida
Durante su meditación, el SANTO PADRE citó a san Juan Crisóstomo para destacar que, mientras en la agricultura parecería inútil sembrar sobre piedras o espinos, en el corazón humano Dios puede obrar verdaderas transformaciones.
Explicó que la gracia divina es capaz de convertir un corazón endurecido en una tierra fértil, donde florezcan los frutos del Espíritu Santo: el amor, la alegría, la paz, la paciencia, la bondad, la fidelidad, la mansedumbre y el dominio de sí.
El Pontífice subrayó que el mundo necesita con urgencia estos frutos, capaces de renovar las relaciones humanas y construir una convivencia basada en el respeto y la fraternidad.
Vacaciones para renovar también el espíritu
Dirigiéndose especialmente a quienes disfrutan del período vacacional, el SANTO PADRE animó a aprovechar estos días para fortalecer la vida espiritual.
Invitó a reservar momentos para la lectura, la escucha y la meditación de la Sagrada Escritura, así como para el silencio y la oración, de manera que el descanso físico vaya acompañado de una auténtica renovación interior.
Según expresó, regresar a las actividades cotidianas con un corazón fortalecido por el encuentro con Dios permitirá anunciar el Evangelio con mayor entusiasmo y colaborar en el crecimiento del Reino de Dios.
Finalmente, encomendó este propósito a la intercesión de la Santísima Virgen María, Reina de los Apóstoles y Estrella de la Evangelización.
Un nuevo llamado por la paz
Al concluir el Ángelus, el SANTO PADRE PAPA LEÓN XIV dirigió su mirada hacia los conflictos que continúan afectando a distintas regiones del planeta.
Manifestó su preocupación por la situación en Oriente Medio, Ucrania y otros lugares donde la violencia sigue causando sufrimiento entre la población civil. Ante este panorama, pidió que no se pierda la esperanza y renovó su firme llamado a recorrer el camino del diálogo, el encuentro y la diplomacia como única vía para alcanzar una paz justa y duradera.
Asimismo, recordó la celebración del Domingo del Mar, expresando su cercanía a los marinos, pescadores y trabajadores portuarios, cuyo servicio silencioso sostiene la vida económica de numerosos pueblos, muchas veces en medio de dificultades y riesgos.
El Pontífice concluyó saludando a los habitantes de Castel Gandolfo y a los peregrinos presentes, además de unirse espiritualmente a los fieles polacos reunidos en la tradicional peregrinación al santuario de Jasna Góra, alentándolos a ser auténticos discípulos misioneros y testigos alegres del Evangelio.



