El Santo Padre León XIV anima a los jóvenes de Chota y Cutervo a ser «llamados a amar, enviados a servir»

En un videomensaje dirigido a los participantes de la II Jornada Diocesana de la Juventud, el Santo Padre invitó a los jóvenes peruanos a vivir una fe activa, misionera y comprometida con los más necesitados, alentándolos a transformar las realidades de dolor en espacios de esperanza.
El Santo Padre León XIV envió un videomensaje a los jóvenes de la Prelatura de Chota y Cutervo, en Perú, con motivo de la II Jornada Diocesana de la Juventud, expresando su cercanía y alegría por el encuentro que reúne a participantes de las 18 parroquias de la jurisdicción eclesiástica para compartir y fortalecer su fe en Jesucristo.
Al iniciar su mensaje, el Pontífice manifestó su satisfacción por dirigirse a los jóvenes congregados en la ciudad de Cutervo y destacó el valor de este espacio de comunión eclesial.
«Es para mí una alegría inmensa dirigirme a todos ustedes, reunidos en la hermosa tierra de Cutervo para celebrar esta II Jornada Diocesana de la Juventud», expresó.
«Llamados a amar, enviados a servir»
El Santo Padre hizo referencia al lema elegido para la jornada, «Llamados a amar, enviados a servir», señalando que resume con claridad la identidad y la misión de los jóvenes cristianos.
En este contexto, los animó a no conformarse con una fe cómoda o pasiva, sino a asumir con valentía el compromiso de anunciar el Evangelio en todos los ámbitos de la vida cotidiana.
«Jesús no los quiere ‘jóvenes de sillón’, adormecidos o instalados en la comodidad del ‘siempre se ha hecho así'», afirmó.
Una juventud misionera que transforma la realidad
El Papa alentó a los participantes a poner su entusiasmo, creatividad y generosidad al servicio de la Iglesia y de la sociedad, respondiendo con una «rebeldía santa» frente a las situaciones de sufrimiento e indiferencia.
Asimismo, los invitó a ser auténticos misioneros en sus colegios, universidades, comunidades, calles y campos, llevando el mensaje de Cristo allí donde más se necesita.
«Sirvan con alegría, especialmente a los más olvidados, porque ahí es donde se encuentra el rostro sufriente de Jesús», exhortó el Pontífice.
Bajo la protección de la Virgen María
Al concluir su mensaje, el Santo Padre encomendó a todos los jóvenes a la intercesión de Nuestra Señora de la Asunción, patrona de Cutervo, pidiendo que los acompañe y guíe siempre en su camino de fe.
Finalmente, deseó a los participantes una fructífera celebración de la II Jornada Diocesana de la Juventud e impartió su bendición apostólica.
«Que pasen una bonita Jornada. ¡Que Dios los bendiga! Y la bendición de Dios todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo, descienda sobre todos ustedes. Amén.»



