Papa León XIV a los obispos de Asia: “La Eucaristía nos impulsa a ser constructores de puentes”

En un videomensaje dirigido a la XII Asamblea Plenaria de la Federación de las Conferencias Episcopales de Asia (FABC), el Santo Padre León XIV alentó a los pastores del continente a fortalecer la comunión eclesial y a promover una espiritualidad eucarística que haga de la Iglesia un signo de unidad y esperanza para los pueblos asiáticos.
La XII Asamblea Plenaria de la Federación de las Conferencias Episcopales de Asia (FABC), que se celebra en Yakarta, Indonesia, del 20 al 26 de julio de 2026, recibió un videomensaje del Santo Padre León XIV, quien expresó su cercanía espiritual a los obispos reunidos y pidió al Espíritu Santo que ilumine los trabajos y discernimientos de este importante encuentro para la Iglesia en Asia.
Desde el inicio de su mensaje, el Pontífice saludó cordialmente a los participantes y destacó la importancia de reflexionar sobre los desafíos presentes y futuros de la misión evangelizadora en el continente asiático, asegurando sus oraciones para que las deliberaciones estén guiadas por la sabiduría de Dios.
“Verán cosas más grandes”
El Santo Padre recordó que el lema de esta Asamblea está inspirado en las palabras de Jesús a Natanael: «¡Verás cosas más grandes todavía!» (Jn 1,50), un pasaje que invita a descubrir en Cristo al único mediador entre Dios y la humanidad.
A partir de esta cita evangélica, explicó que los discípulos de hoy están llamados a reconocer que Jesucristo no solo es el camino hacia la comunión con el Padre, sino también la fuente de la auténtica comunión entre los creyentes.
La Eucaristía, fuente de unidad
Uno de los ejes centrales del videomensaje fue la invitación a fortalecer una auténtica espiritualidad eucarística, capaz de renovar la vida de las Iglesias particulares y de consolidar la comunión entre ellas.
El Papa recordó las enseñanzas de su reciente encíclica Magnifica humanitas, donde afirma que la solidaridad cristiana nace del misterio de Cristo y encuentra su fundamento en la vida sacramental, especialmente en la Eucaristía.
En este sentido, animó a las Iglesias de Asia a cultivar una espiritualidad basada en la caridad que brota del sacrificio eucarístico, para que la comunión eclesial sea un testimonio visible de la presencia de Dios en medio de las diversas culturas y realidades del continente.
Constructores de puentes en Asia
El Santo Padre expresó su deseo de que los vínculos entre las Iglesias locales se fortalezcan cada vez más, permitiendo ofrecer un testimonio creíble del Evangelio y favoreciendo una mayor colaboración pastoral.
Asimismo, alentó a los obispos a convertirse en «constructores de puentes», promoviendo la unidad, el diálogo y la fraternidad en un continente caracterizado por su diversidad cultural, religiosa y social.
Según señaló, esta misión solo puede realizarse plenamente cuando la comunión eclesial nace de una profunda unión con Cristo presente en la Eucaristía.
Encomendados a la Virgen María
Al concluir su mensaje, el Santo Padre León XIV encomendó los trabajos de la Asamblea a la intercesión de la Bienaventurada Virgen María, Madre de la Iglesia, e invocó sobre todos los participantes los dones de la sabiduría y la fortaleza.
Finalmente, impartió su bendición apostólica, pidiendo que Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo acompañe siempre a quienes trabajan por la misión evangelizadora de la Iglesia en Asia.
Con este mensaje, el Papa reafirma la importancia de la comunión, la Eucaristía y la fraternidad como pilares esenciales para que la Iglesia continúe anunciando el Evangelio y construyendo puentes de esperanza en el continente asiático.



