Culmina el Cerco de Jericó de preparación para los servidores del primer Campamento Mirim

Siete días de oración, adoración y Santa Misa marcaron el camino espiritual de quienes brindarán su servicio a adolescentes de 12 a 14 años durante esta primera experiencia, organizada por los Campistas de Jesús de la ciudad de Pedro Juan Caballero Py.
Un tiempo para preparar el corazón
Este domingo 30 de agosto culminó el Cerco de Jericó de preparación para los servidores del primer Campamento Mirim, organizado por los Campistas de Jesús, que se llevará a cabo del 11 al 13 de septiembre.
La iniciativa comenzó el lunes 24 de agosto y reunió a los servidores durante siete días en torno al rezo, la adoración al Santísimo Sacramento y la celebración de la Santa Misa. Cada encuentro fue una oportunidad para encomendar a Dios el servicio que asumirán durante el campamento.
La oración como punto de partida
Más que una instancia organizativa, este camino buscó recordar que todo servicio dentro de la Iglesia nace de la oración. Antes de acompañar, orientar y compartir con los adolescentes, es necesario disponer el corazón, ponerse en presencia de Dios y pedir la gracia de ser instrumentos de su amor.
Durante el Cerco de Jericó, se destacó también la importancia de llegar preparados al servicio. Por eso, se invitó a los servidores a sostener una vida de oración en los días previos y a confiar al Señor cada detalle de esta misión.
Una experiencia de fe para adolescentes
El Campamento Mirim, organizado por los Campistas de Jesús y destinado a adolescentes de 12 a 14 años, ofrecerá un espacio de fraternidad, formación, alegría y crecimiento en la fe. Será una oportunidad para que los participantes vivan un encuentro con Dios y descubran la importancia de caminar junto a otros.
Servir desde Dios y para Dios
La culminación de este Cerco de Jericó representa un paso significativo hacia el campamento. Los servidores no solo se preparan para realizar una tarea, sino que buscan disponerse espiritualmente para brindar un servicio desde la fe y el testimonio.
Porque detrás de cada servicio hay una misión, y toda misión necesita un corazón dispuesto a orar, servir y entregarse.
Del 11 al 13 de septiembre, el primer Campamento Mirim, organizado por los Campistas de Jesús, abrirá sus puertas a una nueva experiencia de fe para los adolescentes, acompañado por servidores que encomiendan este camino a la protección y voluntad de Dios.



