Papa León XIV: «La belleza despierta los anhelos más nobles del corazón humano»

El Papa recibió en el Vaticano a los Mecenas de las Artes de Luisiana de los Museos Vaticanos y destacó el valor de la belleza, la contemplación y la conservación del patrimonio artístico y religioso.
Ciudad del Vaticano, 7 de octubre de 2026. El Papa León XIV recibió esta mañana en el Vaticano a los integrantes de los Mecenas de las Artes de Luisiana de los Museos Vaticanos, a quienes agradeció su colaboración en la conservación del patrimonio artístico y religioso de la Iglesia. El Santo Padre los invitó también a vivir su visita a Roma como una verdadera peregrinación de fe.
Arte y peregrinación
Al darles la bienvenida, el Papa destacó que los visitantes llegan a Roma movidos por su amor al arte y a la belleza, pero también como peregrinos que buscan experimentar la misericordia de Dios y renovar sus fuerzas en el camino de la fe.
En este sentido, León XIV expresó su deseo de que la oración ante las tumbas de los Apóstoles fortalezca los vínculos de los peregrinos con el Sucesor de Pedro y con la Iglesia universal.
El Pontífice recordó además el papel fundamental que tuvo San Pablo VI en los acontecimientos que dieron origen a la organización de los Mecenas de las Artes. Citando su discurso a los artistas al finalizar el Concilio Vaticano II, recordó que el mundo necesita la belleza para no caer en la desesperación.
«La belleza, como la verdad, es la que alegra el corazón del hombre», señaló el Papa, retomando las palabras de San Pablo VI, y añadió que la belleza tiene la capacidad de unir a las generaciones y suscitar en ellas la admiración.
La belleza que abre el corazón a Dios
León XIV afirmó que quienes colaboran con los Museos Vaticanos pueden experimentar cómo la belleza despierta «los anhelos más nobles del corazón humano», ayudando a trascender los propios límites y a abrirse a los dones de Dios.
Por ello, agradeció especialmente la generosa colaboración de los Mecenas de las Artes durante las últimas décadas para el mantenimiento y conservación del patrimonio artístico de los Museos Vaticanos.
El Papa subrayó que esta tarea adquiere especial importancia en una época marcada por la tecnología, donde con frecuencia la eficiencia y el beneficio ocupan un lugar central.
Ante esta realidad, invitó a recuperar espacios y tiempos dedicados a la contemplación y a la belleza, especialmente para ayudar a las nuevas generaciones a descubrir el valor del arte y su capacidad para revelar las profundidades del espíritu humano.
«La contemplación» como encuentro con Dios
Para el Santo Padre, la contemplación permite comprender que la entrega de uno mismo es necesaria para alcanzar una auténtica plenitud.
En esta línea, afirmó que contemplar la belleza constituye también una oportunidad para encontrarse con Dios, «que es Belleza», evocando a San Agustín, quien describió a Dios como una Belleza siempre antigua y siempre nueva.
El Papa León XIV animó así a los integrantes de los Mecenas de las Artes a continuar su peregrinación con el corazón abierto a esta Belleza y a preguntarse de qué manera pueden ayudar también a otras personas a descubrirla.
Bendición en la fiesta de Nuestra Señora del Rosario
Al concluir el encuentro, el Santo Padre expresó nuevamente su gratitud y encomendó a los presentes y a sus familias a la intercesión de Nuestra Señora del Rosario, cuya fiesta se celebra este 7 de octubre.
Finalmente, impartió su Bendición Apostólica a los miembros de los Mecenas de las Artes de los Museos Vaticanos y a todos quienes están vinculados con esta organización, como signo de «paz y alegría en el Señor».



