La Santa Sede

El Papa León XIV pide el fin de las hostilidades en Yemen y llama al diálogo por la paz mundial

Tras el Ángelus del domingo 25 de octubre, el Santo Padre expresó su preocupación por la crisis humanitaria en Yemen, manifestó su cercanía a las víctimas de un atentado contra una comunidad cristiana en Jordania e invitó a unirse espiritualmente al encuentro interreligioso de Asís.

El Papa León XIV realizó un nuevo llamamiento a la comunidad internacional para detener la violencia y promover caminos de diálogo y reconciliación. Al finalizar la oración del Ángelus, este domingo 25 de octubre, el Santo Padre expresó su preocupación por la situación humanitaria en Yemen y recordó a las víctimas de un atentado terrorista contra fieles de una iglesia ortodoxa en Jordania.

Ante los peregrinos reunidos en la Plaza de San Pedro, el Pontífice también destacó la importancia de la oración conjunta por la paz, especialmente ante la proximidad del 40.º aniversario del histórico encuentro interreligioso convocado por san Juan Pablo II en Asís.

Urgente llamamiento ante la crisis humanitaria en Yemen

El Papa manifestó su preocupación por el deterioro de las condiciones de vida de la población yemenita, particularmente en la ciudad de Taiz, donde numerosas personas enfrentan graves dificultades para acceder a alimentos, agua potable y atención médica.

«Dirijo un llamamiento urgente para que cesen las hostilidades y se garantice al pueblo yemenita y a todos los pueblos de la región poder vivir en paz», expresó.

Con estas palabras, el Santo Padre puso nuevamente en el centro de su mensaje el sufrimiento de las poblaciones afectadas por los conflictos armados y la necesidad de garantizar condiciones dignas de vida.

Su intervención destacó la urgencia de detener la violencia y favorecer soluciones que permitan responder a las necesidades humanitarias de quienes padecen las consecuencias de la guerra.

Cercanía a las víctimas del atentado en Jordania

Durante sus palabras posteriores al Ángelus, el Pontífice también expresó su solidaridad con las víctimas del atentado terrorista ocurrido el viernes 23 de octubre contra fieles de la iglesia ortodoxa de St. George ad Hamoud, en Jordania.

El Papa aseguró sus oraciones por las personas fallecidas y heridas, y manifestó su cercanía espiritual a la comunidad afectada.

Asimismo, destacó la tradición de convivencia pacífica y respeto entre las distintas religiones que caracteriza a Jordania.

El mensaje del Santo Padre constituyó una expresión de solidaridad con quienes sufren a causa de la violencia y un llamado a preservar la convivencia entre las comunidades religiosas.

Asís: 40 años de un histórico encuentro por la paz

El Papa León XIV invitó también a los fieles a unirse espiritualmente al encuentro que tendrá lugar el martes 27 de octubre en Asís, Italia, con la participación de representantes de las Iglesias y líderes religiosos.

La jornada recordará el 40.º aniversario del histórico Encuentro de Oración por la Paz convocado por san Juan Pablo II el 27 de octubre de 1986.

Aquella iniciativa reunió en la ciudad de san Francisco de Asís a representantes de distintas tradiciones religiosas para elevar una plegaria por la paz, convirtiéndose en un acontecimiento significativo para el diálogo interreligioso.

Cuatro décadas después, el Santo Padre renovó la invitación a trabajar juntos por la reconciliación y a reconocer las consecuencias humanas y sociales de los conflictos armados.

«Hoy más que nunca es evidente que las guerras, además de sembrar muerte y destrucción, empobrecen y dañan al mundo», advirtió.

Ante esta realidad, elevó una súplica: «¡Que el Señor inspire decisiones de diálogo y de paz!».

Saludos a peregrinos de distintos países

Antes de concluir su intervención, el Papa saludó a los fieles de Roma y a los peregrinos procedentes de diferentes países.

Entre ellos, dio la bienvenida a integrantes del Centro Académico Romano Fundación, de España; del Colegio St. Ciaran’s de Ballygawley, Irlanda; y de las Escuelas San Juan Pablo II, de la diócesis polaca de Opole.

También saludó a representantes del ceremonial de ministerios y departamentos gubernamentales italianos, a miembros de la asociación Solidaridad en buenas manos, de Castiglion Fiorentino, y a un grupo de peregrinos de Concorezzo.

Finalmente, el Pontífice deseó a todos un feliz domingo, concluyendo una intervención marcada por la solidaridad con las víctimas de la violencia y la exhortación a perseverar en la oración por la paz.

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