El Santo Padre resalta que la liturgia es un puente entre la tradición de la Iglesia y los desafíos del mundo actual

Durante la Audiencia General en la Plaza de San Pedro, el Papa recordó que la renovación litúrgica promovida por el Concilio Vaticano II fortaleció la vida cristiana y la misión evangelizadora de la Iglesia.
En la Audiencia General celebrada este miércoles 27 de mayo en la Plaza de San Pedro, el León XIV continuó su ciclo de catequesis dedicado a los documentos del Concilio Vaticano II, centrando su reflexión en la Constitución Sacrosanctum Concilium y en la reforma de la Sagrada Liturgia.
El Santo Padre explicó que esta renovación litúrgica impulsada por el Concilio no significó una ruptura con la tradición de la Iglesia, sino un desarrollo fiel y necesario para responder a las exigencias de cada época. Según señaló, la reforma buscó fortalecer la vida cristiana de los fieles, promover la comunión entre los creyentes y favorecer la misión evangelizadora de la Iglesia.
“El Concilio reconoció la necesidad de una adaptación a las exigencias actuales, renovando las formas rituales de la Sagrada Liturgia”, expresó el Sumo Pontífice ante los peregrinos reunidos en el Vaticano.
La liturgia como expresión viva de la Iglesia
Durante su catequesis, el Papa destacó que la liturgia ha acompañado el caminar histórico de la Iglesia, “encarnándose” en las diversas culturas y tiempos. De este modo, afirmó que el culto cristiano no solo ha influido en las sociedades, sino que también ha contribuido a transformarlas desde el Evangelio.
El Santo Padre subrayó que, a lo largo de los siglos, la liturgia ha sido un instrumento fundamental para transmitir la fe y acercar a las personas a Cristo, convirtiéndose en un auténtico motor de evangelización.
Saludo a los peregrinos de habla hispana
En el saludo dirigido a los fieles de lengua española, el Sumo Pontífice invitó a valorar y respetar la liturgia, especialmente en la celebración de los sagrados misterios.
“Que la liturgia, que nos ayuda a la glorificación del Señor y a nuestra propia santificación, sea siempre valorada y respetada por todos”, expresó el Papa antes de impartir su bendición.
La catequesis forma parte del itinerario de reflexiones que el Santo Padre dedica a profundizar en la riqueza doctrinal y pastoral de los documentos conciliares, destacando su vigencia para la vida de la Iglesia en la actualidad.



