El Papa León XIV llama a una evangelización centrada en Cristo y capaz de devolver esperanza al mundo

El Santo Padre destacó la urgencia de anunciar el Evangelio en medio de la indiferencia religiosa y alentó a la Iglesia a ofrecer un testimonio creíble, especialmente entre los jóvenes y las nuevas generaciones.
El Santo Padre León XIV recibió este jueves 28 de mayo a los participantes en la Sesión Plenaria del Dicasterio para la Evangelización – Sección sobre Cuestiones Fundamentales de la Evangelización en el Mundo, en el Salón del Consistorio del Vaticano, donde dirigió un amplio mensaje sobre los desafíos actuales de la misión evangelizadora de la Iglesia.
Durante su discurso, el Pontífice agradeció el trabajo realizado por el Dicasterio, especialmente durante el Jubileo del año pasado, que reunió a más de 33 millones de peregrinos en Roma y permitió, según señaló, vivir “un tiempo de gracia” tanto en la capital italiana como en las Iglesias locales de todo el mundo.
La esperanza como respuesta a un mundo sediento
El Papa subrayó que la esperanza debe seguir siendo el eje de la vida cristiana y de la acción evangelizadora de la Iglesia. En ese sentido, afirmó que el mundo actual “tiene más sed que nunca de esperanza”, especialmente en un contexto marcado por conflictos, incertidumbres y pérdida del sentido de la vida.
“El anuncio del Evangelio, que infunde esperanza, no es una utopía: es un testimonio que atrae porque manifiesta la llamada al amor y a la verdad”, expresó.
Asimismo, recordó que la evangelización debe ser la motivación fundamental de toda acción eclesial, tanto en la Iglesia universal como en las comunidades locales, para redescubrir la belleza de la fe y su credibilidad ante el mundo contemporáneo.
Advertencia ante la indiferencia religiosa
El Santo Padre advirtió sobre la creciente indiferencia religiosa, especialmente en los países occidentales, donde la fe parece haber perdido relevancia para muchas personas.
Según explicó, uno de los riesgos más graves de esta situación es la pérdida de la búsqueda del sentido profundo de la existencia humana, mientras se extiende una cultura tecnológica que pretende responder a todas las necesidades del hombre.
“Las grandes preguntas existenciales permanecen sin respuesta”, lamentó el Pontífice, al tiempo que insistió en que el encuentro con Cristo puede devolver “el pleno sentido y valor a la vida”.
Evangelii Gaudium sigue siendo referencia clave
En otro momento de su intervención, León XIV reafirmó la vigencia de la exhortación apostólica Evangelii Gaudium del Papa Francisco, señalando que continúa siendo “un punto de referencia decisivo” para la misión evangelizadora de la Iglesia.
El Pontífice pidió que este documento sea incorporado al trabajo pastoral y misionero “en todos los niveles”, promoviendo una misión “cristocéntrica y kerigmática”, nacida de un encuentro personal con Cristo capaz de transformar vidas.
Los jóvenes buscan autenticidad y espiritualidad
El Santo Padre dedicó una parte importante de su discurso a los jóvenes, señalando que existe entre ellos una creciente búsqueda de espiritualidad y autenticidad.
Recordó que durante el Jubileo de la Juventud quedó en evidencia que muchos jóvenes desean conocer más profundamente el Evangelio porque descubren en él “la clave de la verdadera felicidad”.
Sin embargo, también alertó sobre los desafíos culturales actuales, marcados por sociedades “hipermediatizadas y consumistas”, donde todo mensaje corre el riesgo de convertirse en “una opinión más entre muchas”.
Ante esta realidad, sostuvo que la transmisión de la fe solo puede realizarse auténticamente a través del testimonio concreto de personas y comunidades que vivan con alegría y coherencia el Evangelio.
La santidad como el testimonio más convincente
Citando a Benedicto XVI, el Papa recordó que el mundo necesita hombres y mujeres “tocados por Dios”, capaces de hacer creíble la fe mediante una vida iluminada por el Evangelio.
Por ello, afirmó que la santidad continúa siendo “la forma más convincente de la belleza de la fe cristiana”, capaz de trascender culturas y generaciones.
Atención especial a catecúmenos y confirmandos
Finalmente, León XIV exhortó a las comunidades cristianas a acompañar con mayor cercanía a los catecúmenos y a quienes reciben los sacramentos de iniciación cristiana, especialmente el Bautismo y la Confirmación.
El Santo Padre señaló que el acompañamiento no debe terminar con la celebración sacramental, sino continuar mediante comunidades vivas y acogedoras que ayuden a sostener la fe y el crecimiento espiritual de los nuevos creyentes.
Al concluir, el Pontífice encomendó el trabajo evangelizador a la Virgen María, “discípula perfecta y misionera del Evangelio”, e impartió su bendición a todos los presentes.



