Jornada de formación fortalece a jóvenes que se preparan para confirmar su fe en la Parroquia San Gerardo

El encuentro, realizado el domingo 12 de julio, reunió a los jóvenes candidatos al sacramento de la Confirmación en una jornada de reflexión, formación humana y espiritual, con el acompañamiento de catequistas.
Una jornada enriquecedora jornada dirigida a los jóvenes que se preparan para recibir el sacramento de la Confirmación, con el propósito de fortalecer su crecimiento integral y reafirmar su compromiso con Cristo y la Iglesia.
La actividad contó con las disertaciones del psicólogo Miguel Araujo y la Lic. Alicia Zárate, quienes abordaron temas relacionados con el desarrollo personal, los valores humanos, la importancia de las decisiones responsables y el compromiso de vivir la fe en la vida cotidiana.
A lo largo de la jornada, los participantes compartieron momentos de reflexión, diálogo y aprendizaje, comprendiendo que la Confirmación no es solo un paso sacramental, sino un llamado a convertirse en discípulos y misioneros, guiados por la fuerza del Espíritu Santo.
La comunidad parroquial destacó la importancia de estos espacios de formación, que permiten a los jóvenes prepararse con mayor conciencia para recibir este sacramento, fortaleciendo su identidad cristiana y su participación activa en la vida de la Iglesia.
Con iniciativas como esta, la Parroquia San Gerardo continúa acompañando a las nuevas generaciones en su camino de fe, promoviendo una formación integral que une la dimensión espiritual, humana y comunitaria.
La Confirmación:
- Perfecciona la gracia del Bautismo, fortaleciendo el vínculo con Cristo y con la Iglesia.
- Confiere los dones del Espíritu Santo: sabiduría, entendimiento, consejo, fortaleza, ciencia, piedad y temor de Dios.
- Fortalece al cristiano para anunciar el Evangelio con palabras y obras.
Este sacramento invita al confirmado a asumir con mayor madurez su compromiso cristiano, participando activamente en la vida de la Iglesia y siendo testigo del amor de Dios en la familia, el trabajo, la escuela y la sociedad.
Como enseña la Iglesia, la Confirmación no es la “graduación” de la catequesis, sino el inicio de una vida cristiana más comprometida y guiada por la fuerza del Espíritu Santo.



