La Iglesia en Paraguay expresa su solidaridad y oración por Colombia tras el fuerte terremoto

La Conferencia Episcopal Paraguaya y el Arzobispado de Asunción hicieron llegar su cercanía espiritual a la Iglesia y al pueblo colombiano, especialmente a las comunidades afectadas por el sismo que dejó víctimas, heridos y daños materiales.
La Conferencia Episcopal Paraguaya (CEP) y el Arzobispado de Asunción expresaron este lunes 10 de agosto su profunda solidaridad con la Iglesia y el pueblo de Colombia, tras el fuerte terremoto que sacudió diversas regiones del país y provocó víctimas fatales, personas heridas, familias afectadas y daños materiales.
A través de dos mensajes dirigidos a Mons. Francisco Javier Múnera Correa, IMC, Arzobispo de Cartagena y presidente de la Conferencia Episcopal de Colombia, la Iglesia en paraguay manifestó su cercanía fraterna y aseguró sus oraciones en este momento de dolor e incertidumbre.
La Conferencia Episcopal Paraguaya: “nuestra profunda solidaridad y cercanía espiritual”
En primer lugar, la Conferencia Episcopal Paraguaya, mediante una nota firmada por Mons. Pierre Laurent Jubinville, Obispo de San Pedro Apóstol y presidente de la CEP, y Mons. Roberto Carlos Zacarías López, Obispo de Canindeyú y secretario general, hizo llegar el abrazo fraterno de los obispos, sacerdotes, religiosos y fieles laicos del Paraguay.
El mensaje expresa que la CEP recibió con “profundo dolor y consternación” las noticias sobre el devastador terremoto que sacudió con violencia a la nación colombiana.
En este contexto, los obispos paraguayos hicieron suyas las palabras del apóstol san Pablo: “Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, Padre de misericordias y Dios de toda consolación, el cual nos consuela en todas nuestras tribulaciones” (2 Cor 1,3-4).
La CEP manifestó especialmente su cercanía con quienes han perdido a sus familiares y seres queridos, elevando oraciones al Señor de la Vida por el eterno descanso de las víctimas, el pronto restablecimiento de los heridos y el consuelo cristiano para las familias enlutadas.
Asimismo, expresó su solidaridad con las diócesis y comunidades afectadas y pidió a Dios que conceda fortaleza a los equipos de rescate, autoridades y voluntarios que trabajan en favor de las personas damnificadas.
El mensaje concluye poniendo a Colombia bajo la protección de la Santísima Virgen de la Asunción, patrona del Paraguay, para que extienda su manto protector sobre el pueblo colombiano y le conceda esperanza y fortaleza para levantarse en la fe.
El Arzobispado de Asunción se une al dolor de la Iglesia colombiana
Por su parte, el Cardenal Adalberto Martínez Flores, Arzobispo Metropolitano de Asunción y Administrador Apostólico de las Fuerzas Armadas y Policía Nacional, también dirigió una carta a Mons. Francisco Javier Múnera Correa.
El Cardenal expresó su profunda consternación ante el fuerte sismo que afectó a diversas regiones de Colombia, dejando numerosas víctimas, personas heridas, familias afectadas y daños materiales en distintos lugares, particularmente en la ciudad de Manizales, donde también resultó afectada la Catedral, según señala el mensaje.
“Desde la Iglesia que peregrina en Paraguay, hacemos llegar nuestra fraterna cercanía y solidaridad con la Iglesia y con todo el pueblo colombiano en este momento de dolor, incertidumbre y prueba”, manifestó el Arzobispo de Asunción.
El Cardenal Martínez Flores aseguró sus oraciones por quienes perdieron la vida, por los heridos y damnificados, así como por las familias que atraviesan momentos de angustia ante la pérdida de sus seres queridos y de sus bienes.
También pidió al Señor que sostenga a quienes trabajan en las tareas de rescate, asistencia y reconstrucción, y que conceda fortaleza y serenidad a las autoridades, agentes de emergencia y servidores que acompañan a las comunidades afectadas.
Una Iglesia que acompaña en la oración
Ambos mensajes tienen como centro la cercanía, la solidaridad y la oración, expresando que el dolor de una nación hermana también interpela a la comunidad católica paraguaya.
La Iglesia en Paraguay se une así a la oración por las víctimas y sus familias, por los heridos y por todas las personas que enfrentan las consecuencias del desastre natural, confiando en que Dios, Padre de misericordia y fuente de toda consolación, acompañe al pueblo colombiano en estas horas difíciles.
Finalmente, tanto la CEP como el Arzobispado de Asunción encomendaron a Colombia a la intercesión de la Virgen María, invocando su protección maternal y pidiendo que el pueblo colombiano encuentre en la fe la fuerza necesaria para afrontar la adversidad y reconstruir sus comunidades con esperanza.




