Conferencia Episcopal de Colombia expresa cercanía y solidaridad tras terremoto que afectó al país

Ante el terremoto registrado este 10 de agosto, con epicentro en San José del Palmar, Chocó, la Conferencia Episcopal de Colombia elevó sus oraciones por las víctimas, los heridos, las personas desaparecidas y las familias damnificadas, y llamó a todo el país a responder con solidaridad y fraternidad.
La Conferencia Episcopal de Colombia expresó su cercanía al pueblo colombiano tras el terremoto ocurrido durante la mañana de este lunes 10 de agosto, cuyo epicentro fue localizado en el municipio de San José del Palmar, en el departamento del Chocó, y que afectó a distintas regiones del territorio nacional.
A través del Mensaje al pueblo colombiano con motivo del terremoto del 10 de agosto de 2026, los obispos manifestaron su solidaridad con las comunidades que enfrentan las consecuencias de la emergencia, marcada por víctimas, personas damnificadas y graves afectaciones.
Oración por las víctimas y afectados
Inspirados en las palabras del Salmo 46 —«El Señor es nuestro refugio y fortaleza, una ayuda siempre presente en la angustia»—, los pastores de la Iglesia en Colombia aseguraron sus oraciones por quienes han perdido la vida, pidiendo a Dios que les conceda el descanso eterno.
También encomendaron a las personas que permanecen desaparecidas, a los heridos y a las familias que han resultado afectadas por el desastre.
«Hacemos llegar nuestro afecto y cercanía a quienes están viviendo en estos momentos las consecuencias de esta emergencia», expresa el mensaje.
Reconocimiento a quienes trabajan en la emergencia
La Conferencia Episcopal destacó especialmente la labor de los organismos de socorro, las autoridades, el personal médico, los voluntarios, servidores públicos, miembros de la Fuerza Pública y todas las personas que participan en las tareas de búsqueda, rescate y atención de los afectados.
Para los obispos, la respuesta ante una emergencia de esta magnitud requiere la participación y el compromiso de toda la sociedad.
«Nadie puede afrontar solo una emergencia de esta magnitud», señala el comunicado, al tiempo que invita a Colombia a reconocerse nuevamente como «una sola familia».
Un llamado a la solidaridad
Ante el impacto del terremoto, la Iglesia hizo un llamado a responder al sufrimiento de las comunidades afectadas con generosidad, responsabilidad y solidaridad.
Los obispos subrayaron que cada gesto de ayuda y cada esfuerzo compartido pueden convertirse en signos concretos de fraternidad y esperanza. Asimismo, anunciaron que próximamente comunicarán las formas y vías para canalizar la ayuda solidaria.
Bajo la protección de la Virgen María
Finalmente, la Conferencia Episcopal puso a Colombia, y particularmente a las comunidades afectadas, bajo la protección maternal de la Virgen María.
«Que ella, Madre cercana a quienes sufren, acompañe a nuestro pueblo y nos enseñe a permanecer unidos, cuidarnos mutuamente y sostener la esperanza aun en medio de la adversidad», expresa el mensaje.
El comunicado lleva fecha del 10 de agosto de 2026 y está firmado por monseñor Germán Medina Acosta, obispo de Engativá y secretario general de la Conferencia Episcopal de Colombia; monseñor Francisco Javier Múnera Correa, IMC, arzobispo de Cartagena y presidente de la Conferencia Episcopal; y monseñor Gabriel Ángel Villa Vahos, arzobispo de Tunja y vicepresidente de la Conferencia Episcopal.
«A todos los afectados, nuestra oración, nuestra cercanía y nuestra solidaridad», concluye el mensaje.



