León XIV anima a los jóvenes de México a permanecer unidos a Cristo y ser signos de esperanza

El Santo Padre envió un mensaje a los participantes de la III Jornada Nacional de la Juventud, que se celebra este 15 y 16 de agosto en la Arquidiócesis de Monterrey, bajo el lema inspirado en las palabras de Jesús: “Ustedes también dan testimonio, porque están conmigo”.
El Santo Padre León XIV dirigió un mensaje a los organizadores y participantes de la III Jornada Nacional de la Juventud de México, que tiene lugar este 15 y 16 de agosto de 2026 en la Arquidiócesis de Monterrey. En sus palabras, invitó a los jóvenes a vivir este encuentro como una oportunidad para fortalecer su relación con Cristo, discernir su camino y convertirse en auténticos testigos de la fe.
Un encuentro que nace de la comunión con Cristo
El Pontífice manifestó su cercanía con los jóvenes mexicanos y destacó que la Jornada Nacional constituye una hermosa ocasión de encuentro entre ellos y sus Pastores, fruto de la comunión con Cristo.
En este sentido, recordó que el propósito fundamental de la vida cristiana es unirse a Cristo y, participando de su vida, alcanzar la santidad a la que todos están llamados.
El lema de la jornada recoge precisamente esta invitación de Jesús: “Ustedes también dan testimonio, porque están conmigo” (cf. Jn 15,27).
“Solamente unidos a Cristo podemos hacer que el mundo crea”
El Santo Padre exhortó a los jóvenes a asumir estas palabras de Jesús con su propia vida, especialmente frente a las dificultades que encuentran en la sociedad.
“Solamente unidos a Cristo podemos hacer que el mundo crea en Él”, afirmó, al referirse a realidades como la violencia, la indiferencia y la falta de sentido que afectan a numerosos jóvenes y comunidades.
Ante estas situaciones, León XIV los llamó a no permanecer indiferentes, sino a convertirse en testigos de Cristo capaces de llevar esperanza a su entorno.
El valor del silencio y el discernimiento
Otro de los aspectos centrales del mensaje fue la importancia de aprender a detenerse y buscar momentos de silencio para discernir aquello que verdaderamente ayuda a construir la vida.
Citando a san Pablo, el Papa invitó a los jóvenes a preguntarse qué es lo que realmente conviene y edifica (cf. 1 Co 10,23). De esta manera, podrán permanecer unidos al Maestro y descubrir cómo responder a su llamada en las circunstancias concretas de sus vidas.
“Unidos al Maestro, podrán ser sus testigos, signos de esperanza”, señaló el Santo Padre.
Bajo el amparo de Santa María de Guadalupe
Finalmente, León XIV animó a los jóvenes a participar de la Jornada Nacional de la Juventud con alegría y espíritu fraterno, confiando sus vidas a la protección maternal de Santa María de Guadalupe.
El Santo Padre concluyó impartiendo de corazón la Bendición Apostólica a los participantes y organizadores del encuentro.
El mensaje fue firmado en el Vaticano el 1 de agosto de 2026 y acompaña espiritualmente a los jóvenes reunidos en Monterrey para vivir esta jornada nacional de fe, encuentro y misión.



