Papa León XIV llama a transformar las “espadas” de la guerra en instrumentos de paz y cuidado de la creación

Vaticano, 20 de agosto de 2026.— Con motivo de la XI Jornada Mundial de Oración por el Cuidado de la Creación, que se celebrará el 1 de septiembre, el Papa León XIV invita a toda la humanidad a una profunda conversión del corazón que permita construir la paz, sanar las heridas provocadas por la violencia y renovar la relación con la creación.
En su mensaje, firmado el 15 de agosto, solemnidad de la Asunción de la Santísima Virgen María, el Santo Padre propone como lema las palabras del profeta Isaías: «Con sus espadas forjarán arados y podaderas con sus lanzas» (Is 2,4).
La guerra y la crisis ecológica: heridas relacionadas
El Papa parte de la convicción de que el don de la vida y la tierra que la sustenta constituyen motivos concretos para alabar al Creador. Sin embargo, advierte que el mundo atraviesa numerosas crisis y un creciente sufrimiento humano, mientras se acelera el deterioro del equilibrio de la creación.
Para el Santo Padre, estas realidades no pueden considerarse de manera aislada. La violencia, la guerra y la degradación ambiental forman parte de una misma llamada a la sanación y a la paz de un mundo herido.
En este sentido, recuerda que la guerra no solamente provoca muerte, desplazamiento y división, sino que también deja profundas consecuencias sociales y ecológicas que pueden prolongarse durante generaciones. Los conflictos pueden destruir ecosistemas, contaminar el aire y el agua, afectar la seguridad alimentaria y generar pobreza, desigualdad y nuevas tensiones sociales.
Una conversión que comienza en el corazón
El mensaje subraya que la construcción de la paz no puede limitarse a modificar estructuras políticas o sociales. Es necesaria también una conversión personal y colectiva.
El Papa León XIV señala que muchas de las discordias presentes en el mundo tienen su raíz en el corazón humano, donde se enfrentan el amor y la indiferencia, la verdad y la ilusión, la justicia y la injusticia.
Retomando una reflexión del Papa Benedicto XVI, recuerda que los “desiertos exteriores” se multiplican cuando también se extienden los “desiertos interiores”. Por ello, sostiene que la renovación de la sociedad requiere igualmente una renovación interior de las personas.
Entre las causas profundas de los conflictos y de la explotación de la creación, el Santo Padre identifica la pérdida del sentido de los límites, el deseo de dominación, la búsqueda del beneficio inmediato y la incapacidad de reconocer la dignidad que Dios ha otorgado a cada persona.
“Transformar la herida en vida”
El lema de la Jornada se convierte así en una llamada concreta. “Forjar arados” con las espadas significa transformar aquello que destruye en instrumentos al servicio de la vida.
Para el Papa, esta transformación debe manifestarse en acciones concretas: el cuidado de los pobres, la alimentación de quienes padecen hambre, la protección de la creación y la reconstrucción de relaciones heridas.
Esta tarea forma parte de una auténtica conversión ecológica, entendida como fruto del encuentro con Jesucristo y como una renovación de la manera en que el ser humano se relaciona con el mundo que Dios le ha confiado.
Los verdaderos instrumentos de la paz
Frente a la lógica de la violencia, el Papa León XIV propone otro camino. Los auténticos instrumentos para construir la paz, afirma, son la verdad, el diálogo, la paciencia, la bondad, la justicia, la misericordia, la comprensión, el cuidado y el amor.
Estas actitudes, explica, nacen de corazones formados por el Evangelio y sostenidos por la gracia de Dios. Desde allí pueden transformar a las personas, renovar las comunidades y contribuir a sanar las heridas del mundo.
El Santo Padre invita también a imaginar un mundo en el que los recursos y esfuerzos destinados actualmente a la guerra puedan orientarse hacia el desarrollo humano integral, la lucha contra la pobreza, la defensa de la dignidad humana y la reconciliación entre quienes están divididos.
Del desierto al jardín, de la violencia a la paz
Al concluir su mensaje para la XI Jornada Mundial de Oración por el Cuidado de la Creación, el Papa León XIV recuerda que el camino no es sencillo, pero sí posible cuando se asume con humildad y fe.
“Avanzaremos despacio pero firmes, desde el desierto hacia el jardín, de la división a la comunión y de la violencia a la paz”, afirma el Santo Padre.
Finalmente, eleva una oración para que Dios conceda a la humanidad la valentía necesaria para recorrer este camino y para que, en nuestro tiempo, las espadas puedan convertirse realmente en arados, de modo que la promesa del Evangelio eche raíces en el mundo y la paz de Cristo reine sobre toda la creación.
El mensaje fue firmado por el Papa León XIV en el Vaticano el 15 de agosto de 2026, solemnidad de la Asunción de la Santísima Virgen María.



