Tiroteo durante una misa escolar en Minneapolis

La comunidad de la Annunciation Catholic Church y la ciudad entera se encuentran en estado de shock tras un acto de violencia ocurrido en un espacio sagrado, mientras los fieles se encontraban en oración.
MINNEAPOLIS – Una mañana de oración y comienzo del año escolar se tornó en tragedia este miércoles en la Annunciation Catholic Church de Minneapolis. Durante el desarrollo de la primera misa escolar del año, un hombre armado abrió fuego contra el templo a través de las ventanas del edificio, mientras estudiantes, profesores y feligreses participaban en la eucaristía.
El resultado del ataque es desgarrador: dos niños pequeños, de 8 y 10 años, perdieron la vida en los bancos de la iglesia. Además, al menos otras 17 personas, la mayoría de ellos niños, resultaron heridas, reportándose varias de ellas en estado crítico. El presunto tirador, identificado como un hombre de aproximadamente 20 años, se quitó la vida en el lugar de los hechos.
Inmediatamente después de la tragedia, las familias angustiadas se reunieron con sus hijos en un punto de encuentro establecido fuera de la escuela, en medio de una escena de dolor e incredulidad. Toda la parroquia y la ciudad de Minneapolis comenzaron a vivir un duelo colectivo por las inocentes víctimas de esta violencia sin sentido.
Las autoridades, consternadas, ofrecieron sus declaraciones. El jefe de policía O’Hara, visiblemente afectado, expresó: «Tenemos el corazón destrozado. Este acto de violencia es incomprensible… Estos niños estaban literalmente rezando». Sus palabras resumen el sentimiento de una comunidad que busca consuelo y respuestas.
Desde la Diócesis se ha hecho un llamado a la oración ferviente por el eterno descanso de los fallecidos, la pronta recuperación de los heridos y para que el consuelo divino alcance a todas las familias afectadas por esta devastadora pérdida. Se espera que en las próximas horas se anuncien misas y vigilias de oración para unirse como comunidad de fe en este momento de profunda tristeza.



