La Conferencia Episcopal Paraguaya presenta sus Ejes Pastorales 2026

Asunción, Paraguay. – En un ambiente de reflexión y proyección comunitaria, la Casa Pastoral de la Conferencia Episcopal Paraguaya (CEP) fue escenario este miércoles de la presentación oficial de los Ejes Pastorales que guiarán la labor de la Iglesia en el país hacia el 2026, junto con el anuncio del III Congreso Nacional de Laicos.
El acto, enmarcado en el desarrollo de la 246ª Asamblea General Ordinaria del episcopado, contó con la presencia de autoridades eclesiásticas y laicos comprometidos. En la mesa principal estuvieron Mons. Pierre Jubinville, presidente de la CEP; Mons. Celestino Ocampo, Obispo de Carapeguá; la Lic. Blanca Palacios, en representación de la Comisión Episcopal de Pastoral; y el Lic. Milcíades Borba, de la Coordinación Nacional de Laicos.
Una Fe Comprometida con el Prójimo y la Creación
Durante la conferencia, se detalló que los nuevos Ejes Pastorales constituyen un llamado a encarnar la fe en la realidad social paraguaya. Este itinerario espiritual y comunitario invita a los fieles a vivir una fe profundamente comprometida con la justicia social, la promoción de una educación integral, el cuidado de la casa común y la construcción de una sociedad basada en la fraternidad. Estos pilares buscan ser horizontes de acción concreta para todas las diócesis, parroquias y movimientos laicales del país.
Un Encuentro para Fortalecer la Esperanza
Como un primer paso fundamental en la implementación de estas líneas pastorales, se anunció la realización del III Congreso Nacional de Laicos. El encuentro se llevará a cabo el próximo 23 de noviembre en el Santuario Virgen del Paso, ubicado en la localidad de Itapé. Bajo el lema “La esperanza no defrauda”, tomado de la Carta a los Romanos, el congreso se plantea como un espacio para revitalizar la misión de los laicos en el mundo, fortaleciendo su identidad y su indispensable aporte a la evangelización.
La presentación culminó reafirmando el compromiso de la Iglesia paraguaya de caminar unida, jerarquía y pueblo de Dios, en un proceso de renovación pastoral que responda a los signos de los tiempos con esperanza y acción concreta.



